
levante-emv.com · Feb 19, 2026 · Collected from GDELT
Published: 20260219T103000Z
Vivimos en la era de las redes sociales y la proliferación de los retos virales ha sido una consecuencia directa de ellas. Y es que se han convertido desde hace años en una forma común de entretenimiento digital que invita a millones de personas a replicar una acción específica y compartirla en línea. Para participar en la mayoría de los retos se cubren cuestionarios o se comparten fotos y recuerdos personales. Una información que se difunde con rapidez y que logra millones de interacciones en cuestión de horas. En apariencia son solo un juego, pero detrás de esta impostada inocencia existe un interés menos visible: recopilar información de los participantes.Sin miedo a repercusiones nos animamos a revelar el nombre de nuestra mascota, el del instituto al que asistimos, nuestros gustos a la hora de vestir o comer... Lo que no sabemos es que todos estos datos están alimentando los algoritmos publicitarios y, en los casos más graves, facilitan fraudes y suplantaciones de identidad.La caricaturaEl nuevo reto viral está asentado en ChatGPT. El objetivo es lograr que el chatbot de IA genere una caricatura sobre ti y tu trabajo para luego compartirla en redes. Abrir Instagram ahora mismo supone encontrarse con cientos de personas compartiendo, orgullosos, el famoso dibujito en el que se les ve desempeñando su profesión. La experta en ciberseguridad María Aperador avisa a través de las redes del peligro oculto que entraña participar en este reto que, dice, se aprovecha de nuestro ego para sacarnos información. "Estoy segura de que muchas personas que han subido la foto jamás le habían contado nada personal a una IA, pero por presión social y por no quedarse fuera del reto, lo han hecho y le han dado a ChatGPT una descripción detallada de quiénes son, a qué se dedican, cómo se ven a sí mismos y cómo quieren que los vea el mundo", indica la experta.Aperador recalca que la gente entra en este tipo de juegos engañosos por puro ego: "casi nadie ha subido la primera imagen que le ha dado la IA, ha habido iteraciones, cambios y ajustes hasta que la caricatura ha mostrado su versión más guay, más trabajadora, más interesante"."Casi nadie ha subido la primera imagen que le ha dado la IA, ha habido iteraciones, cambios y ajustes hasta que la caricatura ha mostrado su versión más guay, más trabajadora, más interesante"Y es que la experta en ciberseguridad insiste en que las redes "juegan constantemente con nuestro ego"y entonces "publicamos todo, no por nosotros, sino para que los demás tengan la opinión que nosotros queremos que tengan".Recopilar datosMediante retos como este, María Aperador recalca que las empresas recogen información y la analizan por país, edad, sexo, origen y con ella construyen una radiografía de nuestra sociedad. "Nosotros les damos la información gratis, empaquetada en un juego divertido y ellos la usan para sacarnos el dinero después con nuevos productos, servicios, redes sociales... o incluso, quien sabe, nuevos conflictos".Aperador aconseja antes de subirse al carro del nuevo reto viral, ser conscientes de que cada uno tiene un coste invisible y preguntarse "qué información estoy regalando y a quién" de manera que "si decides hacerlo, hazlo sabiendo lo que hay detrás. La clave no es prohibir, es decidir con información".Retos peligrososTampoco pueden obviarse los retos virales que implican consecuencias graves en la salud de quienes los practican. Ahora mismo está circulando en redes, especialmente entre los menores de edad, el reto del paracetamol, que consiste en ingerir grandes cantidades de este medicamento para después grabarse y compartir cuánto tiempo han pasado hospitalizados o qué efectos sufren.Imagen en la que se ven varias pastillas / PEXELSEn España se han registrado casos en Málaga, concretamente en el Hospital Regional de Málaga, desde donde han advertido de los peligros del reto. El equipo de Urgencias del centro hospitalario se ha encontrado en las últimas semanas con casos de niños de entre 11 y 14 años con síntomas de haber tomado una ingente cantidad de pastillas de Paracetamol, lo que ha obligado a ingresarlos varios días para tratarlos y conseguir su recuperación.