
eldiariony.com · Feb 24, 2026 · Collected from GDELT
Published: 20260224T024500Z
Las autoridades municipales proyectan que este martes la Gran Manzana empezará a volver a la normalidad: se abrirán las escuelas a clases presenciales y se canceló la prohibición de viajes. Ahora, se abre el compás de las labores de limpieza y la expectativa sobre el saldo que deja este nuevo episodio de clima extremo en la población más vulnerable: los desamparados. En ambos casos, la Ciudad anunció acciones basadas en las lecciones aprendidas por el paso de la tormenta Fern. Una legión de miles de trabajadores ya se sumó a las labores de despejar las calles. Hasta la tarde del lunes, el “ciclón bomba” había dejado entre 40 y 48 cm de nieve en la mayor parte de la ciudad, con zonas en el este de Staten Island que reportaban más de 60 cm de un manto blanco. El guatemalteco Lorenzo Flores, de 25 años, optó por no pedalear su bicicleta para su rutina habitual como repartidor en Manhattan, sino que respondió a la solicitud de un amigo que lo invitó a palear nieve en Columbus Circle, para ganarse unos “pesitos”. “No puedo permitirme un día sin trabajar. Para los pobres, no puede haber toque de queda”, comentó el migrante, quien al igual que miles de hispanos, salió a las calles de la Gran Manzana para poner su hombro ante la emergencia que la tormenta invernal que afectó a gran parte de la costa este del país y que impactó con fuerza a Nueva York. Al igual que Lorenzo, miles de migrantes hispanos no pudieron acatar el llamado de las autoridades de permanecer en casa. Para miles de neoyorquinos pertenecientes a la clase trabajadora, no existe tal opción. “No salir hoy representa para mí, sencillamente, la diferencia entre llevar comida a la mesa o no completar el pago de la renta la próxima semana”, señaló una camarera ecuatoriana a quien el domingo por la noche su empleador le indicó que no se presentara a trabajar. La inmigrante también decidió salir a limpiar las aceras de un condominio residencial. En el Departamento de Sanidad de Nueva York (DSNY) y en empresas privadas de remoción de nieve, los hispanos representan una parte importante de los equipos operativos. Esto incluye operar quitanieves, limpiar aceras, aplicar sal y arena, y remover hielo de entradas y estacionamientos. Para muchos migrantes de la clase trabajadora un toque de queda no es una opción. (Fernando Martínez- Impremedia) Nieve sobre nieve Y es que la ciudad de Nueva York en menos de un mes recibió la segunda oleada de nieve, luego del paso de la tormenta Fern, cuando todavía existían restos de hielo y basura acumulada del anterior frente polar. “La verdad es que en muchas partes del Alto Manhattan, se va a mezclar una cosa con la otra. Todavía en algunas calles no habían limpiado bien. Vamos a ver si la Alcaldía esta vez mueve las manos con más eficiencia”, indicó la puertorriqueña Claudia Ríos, residente de Harlem. Hasta las 12:30 p.m., el DSNY había esparcido aproximadamente 22,7 millones de kilos de sal y había limpiado más del 99.5 % de las calles de la ciudad al menos una vez. A pesar de la intensa tormenta de nieve, el DSNY logró despejar más de 1,600 cruces peatonales, 419 hidrantes y casi 900 paradas de autobús durante la noche. Además, esta agencia municipal y el Departamento de Transporte habían despejado más de 1,300 paradas de autobús. Lo peor pasó Los pronósticos indican que lo peor ya pasó, las condiciones han comenzado a moderarse y la alerta de inundación costera que afectó partes de la ciudad terminó a las 5 de la mañana. Pero aún queda más por venir. Se esperan nevadas ligeras en las próximas horas. “La ciudad de Nueva York continúa atendiendo la urgencia de esta histórica tormenta de nieve y no nos detendremos hasta que pase la tormenta y nuestra ciudad esté completamente operativa de nuevo”, declaró el alcalde Zohran Mamdani. “Aunque se ha levantado la prohibición de viajar, las condiciones en las carreteras siguen siendo gélidas y peligrosas, y animamos a los neoyorquinos a utilizar el transporte público si es necesario, a permanecer en casa cuando sea posible y a mantenerse informados a través de Notify NYC”, añadió. El gobierno municipal aseguró que más del 90% de las vías de la ciudad de Nueva York ya han recibido la acción de remoción de hielo. (Foto: Fernando Martínez – Impremedia) Sin fatalidades Hasta el cierre de esta edición, no se habían confirmado muertes de personas desamparadas en la Gran Manzana, luego que las temperaturas extremas que trajo hace un par de semanas la tormenta Fern, causara la muerte de 18 personas que estaban a la intemperie. Esa circunstancia llevó a miembros del Concejo Municipal a interpelar a las autoridades municipales sobre su labor de apoyo a los neoyorquinos sin hogar durante la ola de frío. De hecho, la conclusión de la presidenta del Concejo Municipal, Julie Menin es que hubo “deficiencias en la atención comunitaria, la capacidad de los albergues y los servicios de salud mental”. La avalancha de críticas obligó al mandatario municipal a que su administración retomará el desmantelamiento de campamentos improvisados de personas sin hogar, en distintos puntos de la ciudad, prometiendo un enfoque centrado en servicios sociales. Esta decisión marca un giro en la postura que adoptó al asumir el cargo, cuando suspendió la política de desalojos impulsada por el exalcalde, Eric Adams. Hasta la tarde del lunes, esta incidencia climática había dejado entre 40 y 48 cm de nieve en la mayor parte de la ciudad. (Foto: Fernando Martínez – Impremedia) Más vigilancia Ante este nuevo episodio climático, el Departamento de Servicios Sociales (DSS) informó que están disponibles 100 camas de estabilización para aumentar la capacidad de los refugios en entornos más pequeños para los neoyorquinos sin hogar que se resisten a entornos congregados. El DSS está trabajando para garantizar que haya múltiples opciones de refugio disponibles para los neoyorquinos vulnerables durante esta emergencia climática. La Ciudad ha ordenado a todos los hospitales que extremen las precauciones al dar de alta a los pacientes, especialmente a los vulnerables, durante el clima templado. También se ha ordenado a los refugios y centros de acogida que vigilen las áreas alrededor de sus edificios, para detectar a cualquier neoyorquino que necesite ayuda. Asimismo, la Corporación de Hospitales Públicos (NYC Health + Hospitals) ha desplegado ambulancias y unidades móviles WARM (Acceso, Ayuda y Atención Médica en Invierno). Esta iniciativa móvil de apoyo a la salud ofrece consultas clínicas y distribuye suministros esenciales, como mantas, ropa de abrigo, calcetines, comidas calientes y agua. Las unidades también transportan a neoyorquinos sin refugio a un lugar cálido de su elección, incluyendo refugios y lugares de abrigo. Vuelta a la normalidad: La prohibición de viaje en Nueva York finalizó a las 12 p.m. del lunes, y todas las escuelas públicas de la ciudad de Nueva York abrirán sus puertas para impartir clases presenciales el martes. Aunque se ha levantado la prohibición de viaje, el alcalde sigue instando a los neoyorquinos a evitar las carreteras y a permanecer en interiores. Se recomienda a los conductores tener precaución, ya que el suelo sigue resbaladizo y helado, y utilizar el transporte público siempre que sea posible. Se proyecta que la nevada total por la tormenta sea de entre 48 y 53 cm en toda la ciudad. Regreso a clases: 8,000 empleados de las instalaciones del Departamento de Educación de la Ciudad de Nueva York, preparan los edificios escolares para su uso seguro este martes. Esto incluye la retirada de nieve y hielo, la revisión de los sistemas de calefacción y la disponibilidad de energía de emergencia, y la confirmación de la disponibilidad de suministros de emergencia.