
eleconomista.com.ar · Mar 1, 2026 · Collected from GDELT
Published: 20260301T173000Z
Ma�ana es lunes 2 de marzo. Ma�ana arranca Carlos Pagni. Uno de los periodistas m�s importantes de Argentina (seg�n Poliarqu�a, el m�s respetado por tercer a�o al hilo), regresa con su programa: Odisea Argentina. La cita, en LN+ y el horario, el de siempre: 22 horas. En 2026, Odisea llega con una puesta visual renovada a cargo de los directores y cienastas Mariano Cohn y Gast�n Duprat y el habitual equipo de columnistas: Francisco Olivera, Daniel Billota, Camila Perochena, Ana Iparraguirre y Carola Gil. En di�logo con Astrid Pikielny en La Naci�n, Pagni habl� de todo. Sus frases m�s poderosas: La novedad de Milei es la novedad de las circunstancias que lo llevan al gobierno, que es la de una gran disoluci�n de la pol�tica, una crisis de la pol�tica y una crisis en su estructuraci�n que es m�s aguda que la de 2001.� Hay una obsesi�n por el manejo y la agitaci�n de la opini�n p�blica. Eso tiene una gran ventaja para �l, le da consenso frente a una "casta" impugnada; y tiene una desventaja, que es que cuando uno est� en el poder, si algo no tiene que ser, es ser agitador. L�o hace el que tiene que llegar al poder, pero una vez que llega se convierte en alguien que lo que pretende es establecer cierto grado de quietud. �l no tiene esa posibilidad porque est� obligado siempre a agitar a la opini�n p�blica en favor del proceso que �l quiere liderar. Esto es novedoso.� No s� de qu� estar�amos hablando ahora si Trump no hubiera puesto el cheque, c�mo se recordar�a la gesti�n de Luis Caputo y qu� hubiera pasado con Milei.� Cuando uno mira encuestas, da la impresi�n que el salario real es la principal variable que determina el �xito o el fracaso de los gobiernos y la relaci�n de los gobiernos con la opini�n p�blica.� La "casta" comparte muchas caracter�sticas, pero hay una, sobre todo: quiso resolver el problema de la inflaci�n y no pudo. La inflaci�n fue aumentando con los cambios de gobierno. A lo largo de 30 a�os la Argentina se ha convertido en un pa�s con un monto extraordinario de informalidad. Y para los informales la inflaci�n es un flagelo m�s corrosivo que para los formales, porque no tienen un sindicato que les pierda el salario en una paritaria. �Qu� quiero decir? Que Milei se enfrenta a un monstruo muy importante, le da batalla y va logrando cierto �xito en la batalla. Soy muy prudente en lo que digo porque, como vemos en los �ltimos meses, dar�a la impresi�n de que el monstruo no se deja matar del todo, de que est� ah� moribundo. Y esto nos introduce en otro problema, que son las fragilidades de Milei que tambi�n aparecen en estos dos a�os. � Hay algo que expresa una gran continuidad con el pasado, que es un programa de estabilizaci�n muy centrado, como han sido todos, en el atraso cambiario, en un d�lar barato, que es una preocupaci�n o un objetivo principal del Gobierno, y m�s importante todav�a, cuanto m�s rebelde se vuelve la inflaci�n. Cuanto m�s me cuesta reducir la inflaci�n, m�s voy a estar mirando el tipo de cambio. Y a esto se agrega una apertura econ�mica y una apertura comercial un poco inorg�nica que plantea un signo de interrogaci�n sobre el problema productivo, del mismo modo que sucedi� con Menem, del mismo modo que sucedi� con Macri. Hay una continuidad en Milei respecto a lo anterior que es el ensayo de organizar la econom�a, estabilizar la econom�a con atraso cambiario y generando un trauma productivo. No por vocaci�n, sino por m�todo. Hay otro rasgo de Mieli que no es para nada novedoso y que es un liberalismo reduccionista a lo econ�mico. No le importan las instituciones. "Yo no soy republicano", plantea �l. "Soy otra cosa". Es el Milei Emperador. Desde el siglo XIX, un liberalismo con mucha dificultad para encarnar en un liberalismo pol�tico. Es un liberalismo autoritario conservador. Est� ampliamente estudiado que los fen�menos de desindustrializaci�n tienen caracter�sticas especiales, generan patolog�as especiales, sobre todo en los grandes centros urbanos: de violencia, de pauperizaci�n, de inseguridad. No es lo mismo un pa�s abierto, que nunca tuvo industria, que un pa�s abierto, sin industria, pero que tuvo industria. Bueno, esa es la discusi�n actual. Esa discusi�n todav�a no se politiz�. Una oposici�n posible a Milei deber�a estar encarnada por alguien que tiene un discurso o una sensibilidad ortodoxa, desde el punto de vista fiscal, monetario, pero que tenga cierta sensibilidad por la cuesti�n del empleo y por la cuesti�n productiva. Pagni: "Milei tiene m�s vocaci�n de profeta que de rey" La p�rdida de empleo todav�a no se politiz�. Puede haber empresarios que hablan, pero todav�a no vemos que haya un discurso que se empiece a organizar una pol�tica alrededor de esto.� Dar�a la impresi�n de que, para ser exitosa, la oposici�n a Milei tendr�a que tener dos caracter�sticas. Una, hacerse cargo del consenso que hay en la Argentina hoy alrededor de una econom�a equilibrada. Dar�a la impresi�n de que hoy no podr�a hoy prosperar en la Argentina un proyecto econ�mico que pretenda resolver las cuestiones diciendo: "Gastamos m�s, nos endeudamos m�s, o volvemos a emitir". Entonces, esa oposici�n deber�a estar encarnada por alguien que tiene un discurso o una sensibilidad ortodoxa, desde el punto de vista fiscal, monetario, pero que tenga cierta sensibilidad por la cuesti�n del empleo y por la cuesti�n productiva. Esto que acabo de describir es "un gradualista". Es alguien que se propone estabilizar la econom�a, pero con otro tiempo. Dar�a la impresi�n de que es dif�cil que surja esto del kirchnerismo. Tendr�a que surgir de un sujeto nuevo. Hay quienes creen que, si el problema productivo se sigue manifestando de manera acelerada y aparece ese sujeto, Milei le ser�a muy dif�cil reelegir. Pero puede ser que eso no suceda, puede ser que esto no termine de politizarse, o al menos que no termine de politizarse antes del 2027. Posiblemente todo el peronismo est� contaminado por el liderazgo de Cristina y por la p�sima experiencia de Alberto, pero la crisis del peronismo es m�s amplia: en lugares en donde el peronismo fue reemplazado o se repleg�, gana Milei. Es decir, es reemplazado por algo aparentemente muy distinto, por lo menos desde el punto de vista de la visi�n de la econom�a. No digo de la visi�n del poder. Una inc�gnita es si habr� alguien capaz de vencer a Cristina, que sigue teniendo un arraigo del conurbano bonaerense que es el lugar para el cual fue inventado el peronismo. Y despu�s habr� que ver si aparece alguien con capacidad para articular todo eso en un solo discurso. Es cierto que es muy dif�cil hacerlo fuera de una elecci�n presidencial pero hoy lo que vemos es que los peronistas no solamente est�n replegados igual que los radicales, sino que adem�s est�n desarticulados. No es lo mismo Mart�n Llaryora que Gustavo S�enz; no es lo mismo Gildo Insfr�n que Kiciloff. Y cada uno hace su pol�tica, por eso el gobierno puede lograr mayor�as en el Congreso. LLA es un partido m�s parecido al PRO, al no peronismo cl�sico.� El PRO es la principal v�ctima de Milei. Si a alguien afecta la victoria de Milei es al PRO. � Cuanto m�s te gusta Macri, m�s te gusta Milei. Milei afecta al coraz�n del PRO, no afecta al margen. No se va con Milei el borde del PRO, se va el n�cleo del PRO. Estoy hablando electoralmente, con lo cual la dirigencia de ese partido queda en una posici�n muy inc�moda. Despu�s, pasa lo que pasa siempre, hay dirigentes que se van en parte tambi�n porque en su propio partido no se lo sabe contener. Y ac� viene otro problema para tu pregunta sobre qu� tipo de partido es el PRO. El PRO es un partido personal.� Hay un doble problema para el PRO. Un problema es que Milei va por su base electoral, como el PRO fue por la base electoral del radicalismo. En el fondo son reemplazos dentro de la gran franja no peronista de la Argentina.� Pagni: "Si a Milei le va bien, �l es v�ctima. Y si a Milei le va mal, probablemente tambi�n sea v�ctima" La circunstancia es maldita para Macri. Si a Milei le va bien, �l es v�ctima. Y si a Milei le va mal, probablemente tambi�n sea v�ctima. Est� en una posici�n muy dif�cil y eso tambi�n debe ser bastante desalentador. Entonces es un lugar dif�cil para una circunstancia dif�cil.� Hay un segundo problema, que es que el PRO muy dif�cilmente exista sin Macri como candidato. Y esto presenta un problema adicional: dar�a la impresi�n de que Macri tiene enormes dificultades para trabajar por un candidato que no sea �l. Lo demostr� con Larreta y con Bullrich.� Al final le incomoda mucho la aparici�n de un nuevo candidato, de un nuevo l�der, porque en alguna medida ese nuevo l�der encarna su mortalidad pol�tica. Para entender a Mauricio Macri, una clave es leer su libro sobre su padre. Es evidente que el padre nunca termin� de retirarse ni de delegar y �l tampoco, pero no me quiero meter en ese terreno. En los partidos personales los problemas de la representaci�n del liderazgo y de la sucesi�n son mucho m�s traum�ticos que en un partido tipo en donde lo resuelve la Convenci�n Nacional o el Comit� Nacional. Macri es un caudillo moderno. Es un caudillo moderno muy determinado por su formaci�n empresarial, como fue Pi�era, como lo es Trump. � LLA avanza sobre el macrismo y sobre el PRO en una batalla tremenda que es el quedarse con la capital. Esto para los Macri es crucial, desde muchos puntos de vista, desde el punto de vista de estructura de poder y de estructura de negocios de la ciudad de Buenos Aires. El PRO naci� ah� y Milei avanza sobre eso. Esto es tan importante para Macri que termin� acompa�ando a Silvia Lospennato como candidata a concejal, para ponerlo ir�nicamente, porque sab�a la importancia de defender la elecci�n porte�a. Y le sali� mal.� Ahora vemos ah� un duelo enorme entre dos formas distintas de lo que ser�a la derecha, la LLA y el PRO. �Por qu�? Porque si ellos dos van divididos, la ciudad podr�a ser peronista. Es un peronismo destinado a deskirchnerizarse r�pidamente. O sea que ac� en la ciudad de Buenos Aires estamos en un laboratorio qu