
vanguardia.com · Mar 2, 2026 · Collected from GDELT
Published: 20260302T053000Z
El estudio Valor en Movimiento de PwC Colombia proyecta que el sector manufacturero en América Latina podría crecer considerablemente hacia 2035. La inteligencia artificial, la transición climática y la fragmentación geopolítica están redefiniendo las reglas del juego, impulsando a las empresas a reinventar su modelo productivo, colaborar más y pensar en clave de ecosistema.Siga las noticias de Vanguardia en Google DiscoverSuministradas PwC /VANGUARDIACompartirLa manufactura latinoamericana parte de una realidad clara: representa hoy cerca de USD 1,5 trillones de dólares en la región, dentro de una economía global que ronda los USD 105-110 trillones. Sin embargo, su peso relativo y su competitividad están bajo presión.“Hoy la economía mundial está alrededor de USD 110 a 115 trillones de dólares y la manufactura participa con cerca del 33 % de este valor. América Latina es apenas el 7 % de ese valor”, explica Óscar Roberto Prada, socio de Estrategia de PwC Colombia. Ese punto de partida es clave para entender la urgencia de transformación.El estudio Valor en Movimiento identifica tres fuerzas convergentes que están reconfigurando las industrias: inteligencia artificial, cambio climático y eventos geopolíticos. Para Prada, estas dinámicas no solo alteran los procesos productivos, sino la lógica misma de los sectores. “Las compañías ya no deben poner foco en la producción de bienes y servicios tradicionales, sino que deben enfocarse en satisfacer necesidades humanas más concretas. Los sectores económicos se están redefiniendo alrededor de dominios tales como hacer, mover, alimentar, cuidar, asegurar o financiar”, afirma.En ese mapa, el dominio “Hacer” —donde se concentra la manufactura— será uno de los grandes protagonistas hacia 2035. A nivel global, pasaría de 26,81 a 34,17 trillones de dólares. En América Latina, crecería de 1,83 a 2,25 trillones. Además, aportaría el 26 % del Valor Agregado Bruto regional en la próxima década.Para Isabella Bello, directora de Consultoría Tributaria de PwC Colombia, el mensaje es contundente: “La manufactura tiene una posibilidad enorme de crecer, pero necesita una reconfiguración profunda. Tenemos que dejar de pensar en una forma aislada de generar bienes y pasar a ecosistemas mucho más amplios, digitales y colaborativos”.Oscar Prada, socio de Estrategia de PwC Colombia. - Suministradas PwC /VANGUARDIATres escenarios, una decisión estratégicaEl informe plantea tres escenarios hacia 2035. El más optimista, “Transformación basada en la confianza”, el cual proyecta que el dominio “Hacer” alcance los 2,34 trillones de dólares en América Latina. En este entorno, la colaboración entre Estado y sector privado es estrecha, la regulación climática impulsa eficiencia y la IA acelera productividad.Un segundo escenario, “Transición tensa”, que anticipa un mundo más fragmentado, con regionalización y menor escala global. Allí el crecimiento sería de 2,27 trillones. El tercero, “Tiempos turbulentos”, el cual contempla mayor proteccionismo y conflictos por recursos, con una proyección de 2,21 trillones.Si busca claridad sobre las tendencias de su sector y cómo convertirlas en oportunidades, ingrese aquí y conecta con PwC Colombia:forms.office.comLa diferencia entre uno y otro no es menor. “Las empresas que estén mejor preparadas para el escenario más favorable podrían capturar hasta el 20 % del valor disponible”, advierte el estudio.Para Prada, la clave está en la estrategia. “En el escenario positivo se requiere una estrecha colaboración entre política pública y sector privado. Hay que resolver temas como la informalidad laboral, elevar la transformación digital y trabajar en la capacitación del talento humano”, señala.La brecha tecnológica es evidente. Aunque 33 % de los ejecutivos del sector ya utiliza IA en productos y servicios, solo 12 % ha logrado resultados tangibles. “Estamos en una etapa muy temprana. Gran parte de las compañías ha adoptado herramientas, pero no necesariamente ha capturado valor real”, agrega. El 62 % de la incertidumbre sobre el crecimiento del sector manufacturero hacia 2035 estará determinada por el impacto de la inteligencia artificial en la productividad.Sostenibilidad y geopolítica: de riesgo a ventajaPor otra parte, el cambio climático ya no es solo un asunto reputacional. Es un factor de competitividad. Regulaciones como el mecanismo de ajuste en frontera por carbono de la Unión Europea penalizan productos con altas emisiones, encareciendo exportaciones.“Si no tienes prácticas sostenibles, no eres competitivo en el futuro”, enfatiza Prada. En su visión, la IA y la analítica avanzada permiten medir emisiones, optimizar consumos energéticos y ganar transparencia. Esa convergencia entre tecnología y sostenibilidad será determinante.Isabella Bello, directora de Consultoría Tributaria de PwC Colombia. - Suministradas PwC /VANGUARDIABello complementa que los cambios regulatorios no deben verse como carga. “Lo primero es no verlo como una obligación, sino como una oportunidad”, afirma. Desde su perspectiva, la gestión tributaria y el cumplimiento pueden convertirse en palancas de eficiencia y reputación.Cita como ejemplo las regulaciones sobre plásticos de un solo uso. “Si tienes una medición clara de lo que consumes y del impacto fiscal y ambiental, puedes rediseñar empaques, sustituir materiales y lograr no solo reducción de impuestos, sino mejor posicionamiento frente al mercado”, explica.Alianzas y encadenamientos: la nueva escalaEl crecimiento proyectado del dominio “Hacer” no se explica sin alianzas. Comercio mayorista y minorista, agricultura, servicios profesionales y minería serán sectores clave para apalancar la manufactura.“Hay que integrarse dentro de cadenas de valor ampliadas. No se trata solo de producir, sino de combinar bienes, servicios, datos, mantenimiento inteligente y posventa”, señala Bello. Las figuras jurídicas pueden ir desde contratos de colaboración hasta joint ventures diseñadas a la medida.Para las pymes, el reto es mayor, pero también la oportunidad. En Colombia, donde el tejido empresarial es mayoritariamente pequeño y mediano, la estrategia pasa por los encadenamientos productivos.“Uno de los grandes temas es vincular a las pymes con compañías ancla”, afirma Prada. Compartir planes de desarrollo y aprovisionamiento, alinear estrategias y focalizar inversión en pymes de alto potencial puede generar un efecto multiplicador en regiones y sectores.No se trata solo de inyectar capital, aclara. “Primero hay que visibilizarlas, entender su caso de negocio y luego hacer inversiones focalizadas para ayudarlas a escalar. La palabra clave es escalar”.En un entorno de múltiples mañanas posibles, la manufactura latinoamericana no puede esperar a que el escenario se defina. La agenda es clara: digitalización real, descarbonización medible, alianzas estratégicas y una mentalidad exponencial. Como resume Prada, “la velocidad de transformación será el factor que defina quién lidera y quién queda atrás”.Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí y únase a nuestro canal de Whatsapp acá.