NewsWorld
PredictionsDigestsScorecardTimelinesArticles
NewsWorld
HomePredictionsDigestsScorecardTimelinesArticlesWorldTechnologyPoliticsBusiness
AI-powered predictive news aggregation© 2026 NewsWorld. All rights reserved.
Trending
IranStrikesIranianIsraelLeaderTrumpKhameneiMilitarySupremeLeadershipCrisisPowerTargetingRegionalIsraeliLaunchMarchTimelineDigestSundayFaceSignificantSuccessionPressure
IranStrikesIranianIsraelLeaderTrumpKhameneiMilitarySupremeLeadershipCrisisPowerTargetingRegionalIsraeliLaunchMarchTimelineDigestSundayFaceSignificantSuccessionPressure
All Articles
SLP : El nudo ciego del cinismo
lasillarota.com
Published about 4 hours ago

SLP : El nudo ciego del cinismo

lasillarota.com · Mar 1, 2026 · Collected from GDELT

Summary

Published: 20260301T060000Z

Full Article

En un supuesto grueso, sin los términos precisos agendados para este lunes, si la fórmula de mejores perdedores que propone la presenta Claudia Sheinbaum para integrar la Cámara de Diputados se hubiera aplicado en 2024 para el Congreso del Estado en San Luis Potosí, a partir de las votaciones perdedoras más altas, el PRI habría conseguido tres curules plurinominales, el PAN dos y una el Verde. El PRI tiene actualmente dos plurinominales sin ganar un solo distrito y su aliado el PAN otras dos con dos distritos ganados de los 15 en disputa. Las diputaciones de mayoría, 13 de ellas, fueron para el Verde, PT y Morena, en alianza. El Verde tiene hoy tres legisladores pluris con seis de distrito y Morena tres pluris y tres de distrito. La alianza le asignó 4 diputados con registro del PT por distrito sin un solo pluri, cosas de arreglos entre Verde y Morena; el PT nunca se ha quejado. Por trabajo, tienen más mérito que los actuales plurinominales locales esos seis mejores perdedores que sí hicieron campaña en 2024 y lograron las segundas votaciones distritales más altas, en rango por encima de los 20 mil sufragios hasta los 36 mil 551 de Ana Rosa Rueda (PVEM) en el V distrito (SLP capital), seguida de 31 mil 778 de Paloma Bravo (PRI) en el III (Santa María del Río). Hay otros perdedores de alto rendimiento del PAN (distritos VII y XII) y del PRI (I y XIV). El Congreso del Estado de SLP tiene 12 curules para plurinominales. En nuestro supuesto, en la misma proporción que el esquema de la presidenta Sheinbaum, seis serían para los mejores perdedores por alta votación y las otras seis habría que encontrarles una adecuación a las de voto circunscripcional de la propuesta. O dejar las 12 a los mejores segundos lugares, porque circunscripciones no tenemos. Visto así, con este supuesto grueso como punto de mira y en un traslado local a San Luis Potosí, el drama de la representación plurinominal que hacen las dirigencias nacionales del Verde, PAN y PRI, tiene más relación con la resistencia a que les quiten el botín de curules que suelen repartirse a espaldas de sus propias bases, antes que con una verdadera defensa de la representación minoritaria. Y al que menos le queda es al Verde, a nivel nacional el partido de alterne más exitoso y promiscuo de nuestro sistema político. La reforma electoral presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum, apenas anunciada, ha chocado con una realidad que la política mexicana conoce bien: la fragilidad de las alianzas cuando tocan la cartera y el control de las listas. Lo más criticado, por aliados y opositores de Morena, con la misma intensidad, es el reparto de plurinominales, esa asignación de curules al gusto de dirigencias, reales y formales, de los partidos. Nadie votamos por ellos, pero ahí están. En el caso del Senado, no habrá elección hasta 2030, pero igual patalean por la desaparición de los senadores “de lista”, una aberración porque el Senado representa el pacto federal, entidad por entidad. Como ganadores o mejores perdedores, la reforma Sheinbaum deja el acceso al Senado solo por votación. A nivel local, el PVEM es gobierno en SLP y primera fuerza, pero no es por mérito de la pandilla de Emilio González y el senador Manuel Velasco, sino porque el gallardismo les tomó la franquicia y les dio una rentabilidad muy alta. Si el gallardismo abandona las filas, el PVEM se vacía en San Luis. No les queda al Verde y al PT plantarse como defensores de minorías cuando guardaron cómodo y conveniente silencio contra la sobrerrepresentación que se arrogó la 4T. Lo suyo no es un debate técnico sobre plurinominales; es un pulso sobre quién mantiene la llave del poder partidista. La postura del Verde es un recordatorio de que, en la coalición oficialista, cuando la agenda central afecta los intereses operativos de los aliados, la disciplina se fractura. El Verde presiona para imponer a la alianza con Morena sucesores en dos entidades Quintana Roo y SLP, propuesta nepótica la de SLP. El nudo gordiano se aprieta cuando triangulamos esta resistencia con el fenómeno de las candidaturas familiares. San Luis Potosí, Zacatecas y Guerrero son ejemplos de una práctica que, lejos de erradicarse, parece consolidarse bajo el escudo de la lealtad política: el traslado del mando de gobernadores a sus cónyuges, hermanos o herederos directos. Las críticas de las dirigencias partidistas nacionales son más tibias en las verdaderas fallas de la propuesta presidencial: el financiamiento de origen criminal y la desaparición del PREP, el programa de resultados preliminares que permite dar claridad con anticipación del sentido de las votaciones y construir con solidez las tendencias. Si el PREP desaparece, volvemos a 1988 y el espacio de la narrativa triunfadora queda abierto a quien pueda pagar el despliegue humano y la tecnología para anticipar datos concluyentes. La idea de “austeridad” de la 4T para el INE es una simple “bartolización”. Como la sufrida ama de casa que recibe 2 pesos de gasto y la orden de cubrir todo el gasto doméstico con eso, en la popular canción de Chava Flores “Peso sobre peso”, universidades y servicios de salud son hoy las “Bartolas” del régimen. La reforma pretende aplicar al INE la misma asfixia financiera. Quizá mejore en la presentación completa que se prometió, pero la propuesta presidencial de control al financiamiento criminal requiere contundencia, decisión. Que no quede duda. Si la reforma electoral no pone freno y castigo inmediato a dirigentes y partidos involucrados, es mantener abierta la puerta al control territorial de la delincuencia. Vista la reacción de los aliados de Morena contra la reforma, más que la de la oposición, hay pronósticos cantados de que no pasará, que “nació muerta”. La presidenta misma ya abordó esa posibilidad: si no pasa, pues no pasó. Ella no cede. “La gente va a reconocer, que no fui a negociar cualquier cosa con el afán de tener una reforma electoral”. Si el vaticinado naufragio de la propuesta electoral presidencial se concreta, quizá no es el fin inmediato de la relación Morena-Verde-PT, pero sí un replanteamiento de otro marco y en otro tono. Adriana Ochoa @ArterialPresion


Share this story

Read Original at lasillarota.com