
laregion.es · Mar 1, 2026 · Collected from GDELT
Published: 20260301T061500Z
Koldo García y Jose Luis Ábalos cuando formaban parte del Gobierno. La certeza de que el rey paró la intentona golpista deja mal a los conspiradores de la desmemoria histórica mientras el voto femenino se desangra a la izquierda y hace tanto o más daño que la propia corrupción y los privilegios de ERC, Junts y Bildu juntos. La demagogia ya no cuela con tanto caso sexual en el haber del sanchismo, que ha dinamitado sus políticas de igualdad con un tratamiento pornográfico de las mujeres dejando en evidencia el concepto electoralista de la progresía en términos de feminismo. Desde Tito Berni a las amiguitas de Ábalos y Koldo colocadas con cargo al erario público, desde las fiestas del Parador de Teruel a la dimisión de José Tomé en Lugo, del caso Salazar a la denuncia por violación contra el DAO de la policía, del 8M feminista contagioso en pleno covid a la Ley del sólo sí es sí y la excarcelación de violadores, desde “la pegaría hasta que sangrara” de Iglesias a Mariló hasta el caso Errejón...todo es una espeluznante sucesión de escándalos imposible de asimilar atendiendo a los mínimos estándares de ética. El PP también tiene sus denuncias, como la del alcalde de Móstoles, que lleva implícito el presunto acoso sexual y laboral, pero el socialismo X acumula demasiados casos que intentó esconder sin éxito. En esto del acoso sexual, como en la tragedia de Adamuz o la corrupción, da igual un caso que cientos, porque desde el momento en que se ha tratado de tapar una sola denuncia, una sola muerte o un sólo pelotazo, la corrupción moral ya se ha apoderado de la política falsaria y dan igual los relatos y mentiras con los que se pretende enterrar la verdad. Cuando la política se basa únicamente en propaganda, en puestas en escena sin contenido real y sin mayoría para gobernar ni por decreto, el fracaso se impone al rodillo de la acorazada mediática que propaga el relato oficial. Cabe recordar que todos los casos de corrupción que ahora investigan los jueces y la UCO fueron calificados inicialmente de “bulo” por el sanchismo mentirero. Este Gobierno jamás asume responsabilidades porque siempre busca culpables ajenos, generalmente en la oposición o la Corona, o en la oligarquía exterior cuando se trata de promocionar al Sánchez estadista. El covid, la Dana o la tragedia de Adamuz son tres ejemplos de responsabilidad compartida y cogobernanza transformados en culpabilidad tramposa ajena y escaqueo institucional sanchista. La verdad siempre sale a relucir gracias a la prensa no sincronizada, los jueces, la UCO y los historiadores Sánchez, Puente y Marlaska son especialistas en el camuflaje político, capaces de cualquier maniobra con tal de no afrontar las dimisiones que con tanta facilidad piden a los demás. Los tres, junto al resto de la banda del Peugeot y parque móvil sanchista, llegaron al poder enarbolando las banderas del feminismo y de la lucha contra la corrupción que ondeó en la moción de censura contra Rajoy el malogrado Ábalos, ahora en la cárcel. Por tanto, sobra cualquier explicación racional y convincente al respecto por parte de la tropa gubernamental, empeñada en alargar su agonía y no convocar elecciones para secuestrar la democracia en beneficio propio de autodefensa e impunidad. El ministro Marlaska, que fue juez antes que monaguillo de Pedro, tiene una larga lista de casos por los que debería haber dimitido. La destitución ilegal del coronel Pérez de los Cobos, las mentiras probadas en la tragedia mortal de la valla de Melilla, las cartas con presuntas balas en plena campaña electoral de las que nunca más se supo, la muerte de dos guardias civiles en Barbate, la falsedad de atribuir a la extrema derecha los incidentes del galgo de Paiporta, etc, son algunos ejemplos del historial del ministro magistrado al que un día promovió el PP como vocal del Poder Judicial. Vaya ojo, dicho sea de paso. Pero en todo este tinglado del régimen, condenado a cenizas en la hoguera desclasificatoria del 23F, hay un actor e impostor principal junto a Sánchez que pasa por ser el ideólogo del sanchismo en la sombra. Rodríguez Zapatero no se podrá esconder más porque el PP le ha citado en la comisión Koldo del Senado, que en realidad es la comisión sumarísima sobre la corrupción sanchista. ZP siempre aparece con sonrisa de no haber roto un plato en el paisaje de sonados escándalos político-mediáticos. Se le vincula con el rescate de Plus Ultra, con los negocios de la dictadura comunista venezolana, con la cúpula policial cesada o con el lobby prochino que amenaza la seguridad española. Todo un currículum para enmarcar desde que congelara las pensiones, se atribuyera el final de ETA a sí mismo y dejara una deuda oculta de 25.000 millones de euros bajo las alfombras del déficit. Por mucho que se trate de vulnerar la separación de poderes, se indulte al condenado Fiscal del Estado, se establezca una premeditada okupación institucional sin precedentes para perpetuarse, se retiren los raíles de Adamuz sin permiso judicial, se desclasifique el 23F o Yoli renuncie a candidata de nada, el sanchismo tiene las horas contadas. Y es que la verdad siempre sale a relucir gracias a la prensa no sincronizada, los jueces, la UCO y los historiadores. 23F desclasificado El papel del rey Juan Carlos en el 23F forma parte de la Historia democrática de España por mucho 23F que se desclasifique. Lo de la extrema derecha, el franquismo y la asonada golpista como estrategia política ya no da más de sí. Suárez y el emérito contribuyeron a la Constitución y la democracia en España, por lo que sobra esa voluntad permanente de reescribir la Transición para acomodarlo a las necesidades sanchistas del presente, tal y como sugiere la desclasificación del 23F al quedar demostrado que el emérito paró el golpe. Sánchez consiguió espacio y titulares con motivo del 45 aniversario de la intentona golpista, pero eso no borra la investigación sobre la financiación del PSOE y demás asuntos graves que afectan a su Gobierno y familia. Eso sí que no se desclasifica. Las sospechas sobre Zapatero en el rescate de Plus Ultra tampoco se disipan recurriendo al 23F. Está bien conocer el pasado para no repetir los mismos errores, como dijo George Santayana, pero a Sánchez le falta credibilidad en este tipo de actos por su afición a las cortinas de humo y la polarización con fines electorales. Por cierto, ¿habrá regreso del emérito como sugiere Feijóo? Un paso al frente Alberto Núñez Feijóo ha tomado las riendas en las negociaciones con VOX de cara a los pactos en Extremadura y Aragón. Se trata de un paso al frente cualitativo del líder del PP para cumplir con las urnas y asegurar los acuerdos, sobre todo ante la falta de empatía de Guardiola con los de Abascal. Dice VOX que ofrece un nuevo marco de diálogo que ha roto, y se interpreta que ya no exige de inicio la entrada en los gobiernos autonómicos en espera de los resultados de Castilla y León, donde las encuestas frenan su ascenso en beneficio del bipartidismo PP-PSOE. Pero que la dirección nacional de los populares se reserve la tutela de las negociaciones con VOX persigue “coherencia y proporcionalidad con los resultados”, dado que el PP es el claro ganador de los comicios en Extremadura y Aragón frente a socialistas y ultraconservadores. Abascal se ha hecho el ofendidito porque el PP ha presentado un documento de mínimos que retrata la estrategia destructiva de VOX con el PP. En cualquier caso, parece que Feijóo y Abascal han de tener claro que los votantes ponen como prioridad desalojar del poder en autonomías y España al sanchismo Frankenstein. Newsletters La Región Apúntate a las que más te interesen y recíbelas de manera gratuita en tu correo electrónico Descúbrelas