
vozpopuli.com · Mar 1, 2026 · Collected from GDELT
Published: 20260301T101500Z
Las especulaciones sobre un posible inminente ataque de Estados Unidos a Irán se habían agudizado los últimos días. En plenas negociaciones para llegar a un acuerdo nuclear entre dos enemigos históricos, el propio presidente norteamericano, Donald Trump, vaciló sobre la idea asegurando que se sabría si atacaría el país persa en los "próximos diez días". Pero poco más de una semana después, Washignton ha lanzado su ofensiva de la mano de su aliado Israel. Ambos territorios han arrojado su embate la mañana del sábado contra objetivos en Teherán y otras ciudades del paíFs del Golfo Pérsico en una operación que han bautizado como "Furia Épica" (Estados Unidos) y "Rugido de León" (Israel). Irán no ha tardado en responder, en su caso con lanzamientos de misiles hacia territorio israelí y bases militares estadounidenses en toda la región. Protestas en Irán Pero la tensión en este punto de Oriente Próximo se ha incrementado las los últimos meses, en un contexto en el que la sociedad iraní se ha levantado contra el régimen teocrático ayatolá. Durante décadas, Teherán está inmersa en un proceso cíclico que se repite cada cierto tiempo. Brotes, agitación, protestas y represión por parte del régimen como medida para frenar las ganas de reivindicar derechos de la población. Unas manifestaciones que han seguido, de manera histórica, un patrón similar. Todo comienza con un detonante, ya sea un asesinato, denuncias de fraude electoral, el hundimiento de la moneda con las consecuencias que ello conlleva… Asimismo, las protestas suelen carecer de líderes claros que permitan que estas sean organizadas. IMAGEN: Quema de fotos de Alí Jamenei en una protesta en Londres en diciembre, secundando las manifestaciones en Irán. EFE. Y, entonces, la represión de las autoridades cesa las protestas con muertes, heridos, detenciones, torturas, cortes de comunicación y… nueva crisis aparentemente 'solventada'. En este caso, desde el 28 de diciembre, el país experimentó una serie de revueltas que en un principio partieron de uno de los sectores más poderosos del país, que ha contado con un papel histórico crucial, ha servido de alianza con el clero y siempre se ha mostrado fiel al régimen. El hastío de los comerciantes del Gran Bazar por la fuerte caída del rial, la incontrolable volatilidad, el aumento de la inflación general -del 52%- y de los productos y alimentos básicos en particular -70%-, así como la paralización de algunos productos importados son algunos de los causantes de estas protestas. Pero, posteriormente, se unieron prácticamente todos los sectores de la sociedad iraní, hartos de los férreos pilares del régimen islamista ayatolá. Origen del régimen ayatolá en Irán Las protestas fueron frenadas mediante represión y con una ingente cantidad de muertos por parte de un régimen que tiene su origen en la llamada Revolución islámica o Revolución de 1979. En ella, a través de movilizaciones se derrocó a la dinastía Pahlaví y, en concreto, al sah Mohammad Reza Pahleví. El país pasó a ser liderado por el ayatolá Alí Jamenei, instaurando la república islámica. Las protestas en contra del sah estallaron en 1977, y se intensificaron en enero de 1978 con la unión de grupos seculares y religiosos en una campaña de resistencia civil. Entre agosto y diciembre de ese año, las huelgas y manifestaciones paralizaron el territorio. IMAGEN: Alí Jamenei en las protestas de la Revolución Islámica de 1979. Wikimedia Commons. En consecuencia, el rey dejó Irán, partiendo al exilio el 16 de enero de 1979 y dejando el poder en manos de un consejo de regencia y un primer ministro opositor, siendo el último monarca persa. Por entonces, el líder opositor, el ayatolá Jameini, fue autorizado para regresar del exilio por el gobierno provisional. El gobierno real colapsó el 11 de febrero, cuando fue derrotado en la lucha armada callejera por grupos guerrilleros y tropas rebeldes, que alzaron de forma oficial al poder al -aún a día de hoy- líder supremo. Los iraníes votaron en un referéndum convertirse en una república islámica y aprobaron una Constitución republicana y teocrática donde el líder ayatolá se convirtió en "Guía de la Revolución". Así, se reemplazó la monarquía favorable a Occidente por la teocracia islamista y antioccidental. IMAGEN: Recorte del periódico del 12 de enero de 1979 en el que se señala que Jamenei entra en el Consejo de la Revolución Islámica. Wikimedia Commons. ¿Qué es un ayatolá? ¿Quién es el líder supremo de Irán? El término "ayatolá" proviene del persa "ayatollah" y significa, de forma literal, "señal de dios". Se trata del rango religioso más alto del islam chiita, la rama del islam mayoritaria en Irán -aunque a nivel global solo representa el 10%, mientras que el sunita entre el 85 y el 90%- y se concede a clérigos que alcanzan un "profundo conocimiento en jurisprudencia islámica, teología y filosofía religiosa". Ahí reside la principal diferencia entre los sunitas y los chiitas. Mientras que los primeros abogan por el líder debe ser elegido por consenso de la comunidad; los segundos optan por la divinidad y que el liderazgo debe recaer en la familia directa de Mahoma. El chiismo se concentra sobre todo en Irak e Irán, pero los ayatolás en el primero no tienen tanta penetración en las instituciones como en el segundo. IMAGEN: Alí Jamenei en el hospital tras un intento de asesinato (1981). Wikimedia Commons. De esta manera, no cualquier religioso puede ser denominado ayatolá, ya que el rango se reserva para quienes son reconocidos por sus fieles como intérpretes de la ley islámica y guías espirituales, a los que, además, se les concede la autoridad para ordenar decretos legales o religiosos. En el régimen ayatolá, Jamenei, de 86 años, ejercía de líder supremo, título que poseía desde hacía más de 36 años, siendo el jefe de Estado con más años en el cargo en Oriente Próximo. En el régimen iraní, este cargo es vitalicio y concentra prácticamente todos los poderes: político, religioso y militar. Lo ha ostentado hasta su muerte este sábado, víctima de los ataques de EEUU e Israel. ¿Cómo funciona el régimen ayatolá de Irán? Así, el país del Golfo Pérsico es una República Islámica Teocrática. Es decir, se trata de un modelo que mezcla, supuestamente, elementos de una democracia representativa con un liderazgo clerical supremo. En este caso, el poder está dividido en dos estructuras: Teocrática La estructura teocrática de Irán la encabeza el líder supremo, quien es la máxima autoridad política, militar y religiosa del país y, por ello, controla las Fuerzas Armadas, la Guardia Revolucionaria y los servicios de Inteligencia. IMAGEN: El fallecido líder supremo de Irán, Alí Jamenei. Europa Press. Asimismo, es el máximo mandatario y, por lo tanto, toma las decisiones en relación a la política exterior y la seguridad nacional del territorio; nombra a los jueces de puestos clave, a los jefes militares y a los directores de medios estatales. Finalmente, el líder supremo también supervisa el Consejo de Guardianes, organismo que tiene la potestad de vetar leyes del Parlamento o candidatos a elecciones si no se ajustan a los principios islámicos. Republicana En el caso de la estructura republicana del gobierno, esta la conforman un presidente -Masoud Pezeshkian, en la actualidad- que es elegido en unas elecciones cada cuatro años y que se encarga de la administración diaria del país, la economía y ciertos aspectos de la política interior. El país también cuenta con un Parlamento -cuyos miembros también son elegidos en cita electoral- y un Poder Judicial. Aunque en todos ellos influyen las designaciones del líder supremo. IMAGEN: Masoud Pezeshkian, presidente de Irán. Europa Press. Bajo el yugo de los organismos clericales Así, pese a describirse como una nación que entremezcla procesos electorales supuestamente democráticos y una estructura teocrática que, en la teoría, deberían ser independientes una de la otra, lo cierto es que todas las instituciones del país persa viven bajo el yugo de los organismos clericales. El ayatolá y la jerarquía religiosa son, por lo tanto, el verdadero centro de poder e Irán es el único país del mundo en el que la ley religiosa está por encima de la civil o política. Además, al ser vitalicia, la figura de Jamenei ha perdurado durante décadas, incluso cuando se produjeron cambios de presidentes o en el Parlamento, por lo que los cambios o reformas profundas son inverosímiles. El apoyo de las milicias Estados Unidos e Israel han sido enemigos históricos de Irán -y viceversa-. Jamenei nunca había ocultado sus intenciones de eliminar lo que él denomina como "régimen sionista" del país hebreo y, por ello, entre otras maniobras, ha financiando milicias que, como en su caso, desean la destrucción del Estado de Israel, como son Hamás en la franja de Gaza, Hezbolá en Líbano o los Hutíes de Yemen. Operación "a gran escala en marcha" que durará días Ahora, tras días de tensión ante una operación que se vislumbraba inminente a pesar del aparente progreso de las negociaciones en Ginebra entre iraníes y estadounidenses, la ofensiva ha sido finalmente lanzada este sábado. Pocos minutos después, se empezaron a escuchar explosiones en Teherán y en otras ciudades del país. IMAGEN: Donald Trump, durante el anuncio del ataque a Irán. Truth Social. El Ejército de Benjamin Netanyahu, que en un principio informó de un "ataque preventivo", señaló posteriormente que la ofensiva se ha producido contra "decenas de objetivos militares y se llevó a cabo como parte de una amplia operación conjunta y coordinada contra el régimen" La operación, según ambos, busca acabar con "amenazas existenciales" y el inquilino de la Casa Blanca ha afirmado que "hay una operación a gran escala en marcha" que durará días para "aniquilar" al régimen iraní y acabar con su industria de misiles. "Nunca tendrá un arma nuclear", ha espetado. Tags Irán Israel Estados Unidos Oriente próximo Donald Trump Benjamin Netanyahu