
20minutos.es · Feb 26, 2026 · Collected from GDELT
Published: 20260226T050000Z
La izquierda alternativa se va a tomar un tiempo para elegir quién será su candidato a las próximas elecciones generales en sustitución de su hasta ahora líder, Yolanda Díaz. El anuncio de la vicepresidenta de que no repetirá como cabeza de lista en 2027 ha abierto la carrera para su sucesión, pero las diferentes fuentes del espacio a la izquierda del PSOE consultadas por este diario coinciden en que IU, Más Madrid, Comuns y Movimiento Sumar —los partidos que han pactado relanzar Sumar con otra marca— no van a acelerar su hoja de ruta ni se van a precipitar a la hora de escoger un nuevo liderazgo. No obstante, todos ellos siguen teniendo el mismo favorito desde hace meses: el ministro de Derechos Sociales y Consumo, Pablo Bustinduy.El nombre del dirigente lleva meses corriendo en los debates internos de Sumar, y hace ya un tiempo saltó a los medios de comunicación, mucho antes de que Díaz anunciara su decisión de dejarlo. Bustinduy, sin embargo, lleva meses descartándose, tanto en público como en privado. Desde que en 2015 entró por primera vez al Congreso de la mano de Podemos, el ministro ha sido alérgico a las pugnas internas, que ha tratado de evitar en todo momento. Y tras su salida abrupta en 2019 de la política activa —entre otras cosas, por las batallas que existían entonces entre el pablismo y el errejonismo en Podemos—, a Díaz le costó mucho convencerle de que se integrara en su equipo de campaña para las elecciones generales de 2023 y, asimismo, para que aceptara el puesto de ministro posteriormente.Bustinduy, no obstante, es una figura que no despierta animadversión en ninguna de las patas que conforman Sumar, y algunas de ellas —como Más Madrid— lo consideran incluso un gran candidato: es un buen orador, cuenta con uno de los mejores armazones teóricos en todo el espacio a la izquierda del PSOE y, además, es recurrentemente uno de los ministros mejor valorados del Gobierno. Entre sus contras se encuentra que, a diferencia de Díaz, es un perfil poco conocido, así como que su aversión a las cuestiones internas es especialmente problemática en un espacio que requiere de tanta negociación intestina como el de la nueva versión de Sumar, que ahora integran cuatro partidos pero que también aspira a congregar a Compromís, Chunta Aragonesista, Més per Mallorca e incluso Podemos.En cualquier caso, aunque las fuentes consultadas explican que Bustinduy es su opción predilecta, lo cierto es que la idea que imperaba este miércoles en Sumar es la de que el anuncio de Díaz no debe obligar a acelerar los tiempos de un proceso de reconstrucción del espacio a la izquierda del PSOE que los cuatro partidos quieren cocinar a fuego lento. "La hoja de ruta sigue su curso: proyecto, programa, nuevas incorporaciones y culminación eligiendo quién será la referencia, en ese orden", explica un dirigente de una de las formaciones que está participando en el proceso de reformulación de Sumar.En esa hoja de ruta, uno de los primeros hitos es la celebración de varios actos en Andalucía y Cataluña en los que IU, Más Madrid, Comuns y Movimiento Sumar tienen previsto escenificar —como hicieron el sábado pasado en Madrid— el relanzamiento del proyecto. No obstante, otra fuente del espacio reconoce que, aunque la intención es no precipitarse tras el anuncio de Díaz de que no concurrirá a las próximas elecciones, "la presión para decir algo sobre la marca y sobre el candidato va a estar ahí", y no descarta que los actos públicos sirvan como escenario para ir desgranando algunos anuncios que mantengan la atención mediática puesta sobre el nuevo Sumar.Rufián, descartadoAlgunas de las fuentes consultadas explican, asimismo, que uno de los debates que deberán abordarse —y cerrarse— en las próximas semanas es cuándo empezar a debatir la elección del sucesor de Díaz. La duda es si esperar a que Compromís, Més y Chunta decidan si se integran en el nuevo proyecto o si, por el contrario, los cuatro partidos que ya están diseñando el rebranding de Sumar deben negociar el relevo por su cuenta, sin aguardar al resto. Lo único que está claro es que ninguna decisión se tomará sin que IU, Más Madrid, Comuns y Movimiento Sumar estén de acuerdo con ella.También está por decidir si finalmente se celebrarán primarias para escoger al candidato o si, por el contrario, los partidos —sean los cuatro que forman el núcleo de Sumar, siete o incluso más, si Podemos terminara participando— llegarán a un acuerdo para elegir a su cabeza de lista. Y, en caso de optarse por las primarias, otra de las cuestiones a determinar será su formato: voto presencial o telemático o si se reservan cupos para que cada partido tenga garantizada una mínima representación, entre otras cuestiones. Eso, que parece un asunto técnico, no es en absoluto baladí: si las listas se escogen a través de primarias, el diseño de las mismas puede cambiar el reparto de puestos que corresponderían a cada partido y, por tanto, su cuota de poder interno.Sobre lo que no existe ninguna duda es sobre que el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, no entra en las quinielas para sustituir a Yolanda Díaz como líder de la izquierda alternativa de raíz estatal. Pese a la expectación que despertó su acto de la semana pasada, en el que definió su propuesta de pacto entre los partidos a la izquierda del PSOE de ámbito nacionalista y los nacionales, Rufián ha dejado claro que no tiene intención de dejar ERC. Y los republicanos catalanes, por su parte, también son taxativos a la hora de rechazar un pacto con Sumar y, como mucho, sugieren que no se presenten a las elecciones en Cataluña, algo que los de Díaz no están dispuestos a aceptar. "Rufián será candidato de ERC" y el nuevo Sumar tendrá otro, zanja un dirigente del espacio.