
elperiodicodearagon.com · Feb 20, 2026 · Collected from GDELT
Published: 20260220T193000Z
Y la huelga de médicos nacional y autonómica puso su primer punto final en Aragón. Después de cinco jornadas de paros que han obligado a cancelar 921 operaciones quirúrgicas en la comunidad, 82 más que las que se suspendieron durante la convocatoria de diciembre, centenares de profesionales sanitarios y ciudadanos han unido sus fuerzas y han recorrido las calles del centro de Zaragoza para reclamar un Estatuto Marco propio al Ministerio de Sanidad y mejoras en sus condiciones laborales y salariales al Gobierno aragonés. "Esta es la fase final de una semana de esfuerzo de todos los compañeros para formar una marea blanca desde la antigua facultad de Medicina hasta la Delegación del Gobierno", ha explicado Mara, médica especialista del aparato digestivo que empezó a ejercer en 2004. "Parece que soy un dinosaurio, porque tengo un síndrome del desgaste tremendo", ha añadido desde el Paraninfo de la universidad de la capital aragonesa, del que ha partido la manifestación médica.La especialista, que es delegada de MUD (Médicos Unidos por sus Derechos) en Aragón, ha apoyado esta semana la huelga y, junto a otros compañeros, ha recorrido las aulas de Medicina de la Universidad de Zaragoza para informar a los estudiantes de la situación que sufre el colectivo médico, en el que ha indicado que son "poquitos" al representar "solo" un 10% de todos los sanitarios. "Este es su futuro. Necesitamos que sepan lo que hay más allá del esfuerzo, de los seis años de carrera, del mir, del examen... Que sepan que las condiciones las tenemos que cambiar entre todos", ha sostenido. La profesional ha subrayado que los médicos no son privilegiados sino "al revés". "Tenemos unos privilegios que no queremos. Si alguien quiere trabajar 24 horas, se lo regalamos. Si alguien quiere jornadas de Navidad, Nochevieja, festivos, se las regalamos", ha deslizado.Esta difusión ha sido su forma, además de sumarse a las concentraciones de cada día a las puertas de los hospitales públicos de Aragón, de apoyar los paros. "Ahora mismo me encuentro en el sector privado porque en el sector público me era imposible conciliar la vida familiar, es la primera vez en mi vida que lo hago, pero realmente mi corazón está en mi sitio (la pública). Es la única manera que veo ahora mismo de conciliar con tres niños. El sistema nos ha maltratado bastante", ha expresado.También a la conciliación ha apuntado Laura Anoro, neuróloga en el hospital Clínico de Zaragoza que ha acudido a la manifestación sanitaria con su hija, ambas con la bata médica blanca puesta. "Ha llegado un punto en el que los médicos no podemos más", ha afirmado la profesional, y ha indicado que el impacto en la vida personal es "impresionante". "No compensa. Ni siquiera la vocación compensa", ha manifestado. La especialista ha concretado que en el centro hospitalario tienen "muchísimas guardias, unos contratos muy ajustados, muy poquita gente, cada vez una mayor demanda asistencial, cada vez más gente, cada vez gente de mayor edad con más comorbilidades..."."Después del esfuerzo importante de esta semana, en la que hemos luchado contra los elementos y contra unos mínimos abusivos que nos han exigido, ha llegado el momento de decirle a la población y decirnos a todos nosotros que ya vale, que ya está bien y que necesitamos un Estatuto médico propio", ha precisado. La defensa de una norma propia es el motivo nacional que ha llevado a los médicos y facultativos de todo el país esta semana a la huelga, en la región convocada por CESM Aragón y Fasamet. Ambas organizaciones sindicales se desmarcaron del acuerdo que firmaron en enero los sindicatos mayoritarios del sector -CCOO, UGT, CSIF y Satse- con el Ministerio de Sanidad para crear un nuevo Estatuto.Los médicos de Aragón ya fueron a la huelga en diciembre para exigir un Estatuto Marco propio al ministerio y mejoras en sus condiciones laborales y retributivas al consejero de Sanidad, José Luis Bancalero, ahora en funciones. Y "esto no han hecho más que empezar", ha señalado Pilar Lafuente, médica de Primaria en Delicias Norte. Los sindicatos convocantes ya han llamado a otros paros médicos del 16 al 20 de marzo y han afirmado que, si no llegan a acuerdos con las correspondientes administraciones, las movilizaciones se repetirán a lo largo de los próximos meses."Queremos un Estatuto Marco propio, que se defiendan nuestros derechos, que se cotice la hora que trabajamos, que se reconozca un poco la labor del médico como la categoría que tenemos y el trabajo que hacemos", ha relatado Lafuente, que ha explicado que los profesionales de los centros de salud han acudido sobre todo a apoyar a los de hospitales, que son "los que ahora mismo lo tienen peor".Los médicos y facultativos de los hospitales son también los que, según los datos de los sindicatos convocantes, más han secundado la huelga toda la semana. CESM Aragón y Fasamet han apuntado a una participación de entre un 80% y un 85% en los centros hospitalarios todos los días de paros, mientras que desde el Departamento de Sanidad la han cifrado todas las jornadas por debajo del 15%. En concreto, en la última, la de este viernes, han frenado su actividad un 11,85% de los efectivos reales. Son 480 de los 4.051 llamados a ella. El porcentaje es inferior al registrado por la administración el jueves (12,41%) y también el miércoles (12,59%). Si se atiende a las cifras de la consejería de Sanidad de la DGA, se evidencia una pérdida de fuerza en la convocatoria a lo largo de la semana.Este viernes, la mayor participación se ha dado en la provincia de Zaragoza, con 426 profesionales en huelga de los 3.110 (13,70%) llamados a ella. En Teruel han sido 29 de 355 efectivos (8,17%) y, en Huesca, 25 de 586 (4,27%). A excepción de la oscense, que mantiene el mismo seguimiento, los porcentajes del último día de huelga son inferiores a los de la jornada anterior, lo que si se atiende a las cifras de la consejería de Sanidad de la DGA evidencia una pérdida de fuerza en la convocatoria a lo largo de la semana.Los sindicatos convocantes y los huelguistas han criticado estas cifras al asegurar que se han establecido unos servicios mínimos "abusivos". "El problema es que hay muchos mínimos, hay un exceso. Hay un 100% de urgencias, a nosotros cada día nos ponen más, entonces claro...", ha expuesto la especialista Raquel Artal. A su lado, María Guallar ha indicado que "parece que los pacientes entienden la huelga", a la que se han sumado para negociar sus propias condiciones laborales."Creo que es bastante triste que las profesiones que más aportan a la sociedad sean las que trabajan en peores condiciones, llámense maestros, llámense médicos...", ha expresado Miguel, que no es médico ni facultativo pero que se ha sumado a la manifestación final para apoyar a los profesionales sanitarios. "Creo que una buena sanidad es crucial y no se puede debatir. Que te atienda un médico que ha hecho una guardia de 24 horas y que no se sienta a gusto en su trabajo cuando está tu salud en juego es un poquito intranquilizante, cuanto menos", ha relatado.Noticias relacionadasPara cambiar este escenario han parado su actividad esta semana médicos y facultativos de Aragón. Y para apoyarlos han acudido los ciudadanos a la manifestación. Ha sido el primer punto a una huelga médica nacional y autonómica que, como han advertido los sindicatos convocantes, se repetirá si la situación no cambia. Insisten en que el punto final no llegará hasta que se les escuche y preste atención.