
elmundo.es · Feb 19, 2026 · Collected from GDELT
Published: 20260219T193000Z
El gato dom�stico, un compa�ero cotidiano en millones de hogares, podr�a desempe�ar un papel inesperado en la lucha contra el c�ncer. Un nuevo estudio internacional ha revelado que los tumores felinos comparten alteraciones gen�ticas clave con los humanos, lo que abre la puerta a comprender mejor el c�ncer de mama y a explorar tratamientos que beneficien tanto a pacientes humanos como a animales.La investigaci�n, publicada en la revista Science y liderada por el Wellcome Trust Sanger Institute junto con la Ontario Veterinary College y la University of Bern, analiz� el ADN de tumores procedentes de casi 500 gatos dom�sticos de cinco pa�ses. El resultado: mutaciones gen�ticas que impulsan el desarrollo del c�ncer en gatos y que coinciden con las observadas en humanos, especialmente en el c�ncer de mama.Los investigadores estudiaron alrededor de mil genes asociados al c�ncer humano en 13 tipos distintos de tumores felinos, compar�ndolos con tejido sano. La conclusi�n es contundente: muchos de los cambios gen�ticos que provocan el c�ncer en gatos son comparables a los que se encuentran en humanos y en perros.Para saber m�sEl ejemplo m�s claro est� en los carcinomas mamarios felinos, una forma frecuente y agresiva de c�ncer en gatos. El estudio identific� siete genes conductores clave cuando mutan. El m�s habitual fue FBXW7, alterado en m�s del 50 % de los tumores felinos analizados. En humanos, las mutaciones en este gen se asocian con peor pron�stico en c�ncer de mama, lo que sugiere un paralelismo biol�gico directo entre especies.El segundo gen m�s com�n, PIK3CA, apareci� en el 47% de los tumores mamarios de gato. Este mismo gen tambi�n est� implicado en el c�ncer de mama humano y ya es objetivo de terapias espec�ficas con inhibidores de PI3K. En otras palabras: lo que se prueba en gatos podr�a ayudar a perfeccionar tratamientos en personas, y viceversa.El trabajo se apoya en el enfoque conocido como One Medicine, que propone un flujo bidireccional de conocimiento entre medicina humana y veterinaria. Los gatos comparten con sus due�os casa, aire y contaminantes, lo que implica que pueden estar expuestos a riesgos ambientales similares que influyen en el desarrollo del c�ncer.Esto no solo abre la puerta a nuevos tratamientos oncol�gicos para mascotas, sino tambi�n a entender mejor c�mo influyen el entorno y los h�bitos en el riesgo de c�ncer en humanos. De hecho, los autores sugieren que terapias eficaces en humanos podr�an ensayarse en gatos con tumores equivalentes y que los resultados de esos ensayos podr�an orientar futuros estudios cl�nicos en personas.El potencial impacto de estos hallazgos se comprende mejor al mirar las cifras. El c�ncer de mama es el tumor m�s diagnosticado en mujeres a nivel mundial, con m�s de 2,3 millones de nuevos casos al a�o, seg�n estimaciones globales recientes. En Espa�a, se diagnostican en torno a 35.000 casos anuales, lo que lo convierte en el c�ncer m�s frecuente entre las mujeres y uno de los principales retos del sistema sanitario.Adem�s, la supervivencia ha mejorado notablemente gracias a los avances terap�uticos y al diagn�stico precoz, pero sigue existiendo una gran heterogeneidad en los tumores: algunos responden bien a tratamientos est�ndar y otros presentan resistencia. Precisamente ah� es donde la comparaci�n gen�tica con tumores felinos podr�a resultar �til para identificar nuevos marcadores de agresividad o respuesta terap�utica.No es la primera vez que los animales dom�sticos contribuyen a avances m�dicos. Los perros han sido clave en la investigaci�n sobre c�ncer �seo y linfomas, y los modelos animales han permitido desarrollar terapias inmunol�gicas que hoy se aplican en oncolog�a humana. En el caso de los gatos, su aportaci�n hab�a sido m�s limitada por la falta de estudios gen�ticos a gran escala, algo que este nuevo trabajo comienza a cambiar.Hist�ricamente, la medicina comparada ha demostrado que muchas enfermedades comparten bases biol�gicas entre especies. La investigaci�n en animales ha ayudado a entender desde infecciones virales hasta trastornos metab�licos, y ahora la oncolog�a felina se suma a ese mapa cient�fico compartido.Uno de los hallazgos m�s prometedores es que ciertos f�rmacos de quimioterapia fueron m�s eficaces en tumores mamarios felinos con mutaciones en FBXW7, al menos en muestras de tejido. Aunque a�n falta validarlo en ensayos cl�nicos, este dato apunta a terapias personalizadas que podr�an beneficiar tanto a gatos como a pacientes humanos.Los investigadores tambi�n encontraron similitudes gen�ticas en tumores de sangre, pulm�n, piel, hueso, sistema gastrointestinal y sistema nervioso central, lo que sugiere que el paralelismo no se limita al c�ncer de mama. Se trata, seg�n los autores, de uno de los mayores avances en oncolog�a felina hasta la fecha y del fin de la caja negra gen�tica de los tumores en gatos.En muchos hogares europeos —y especialmente en el Reino Unido, donde viven m�s de diez millones de gatos— estos animales forman parte del d�a a d�a. Ahora, adem�s de compa��a, podr�an ofrecer informaci�n valiosa para entender por qu� aparece el c�ncer y c�mo tratarlo mejor.As�, el felino que duerme al sol en el sof� podr�a estar ayudando, sin saberlo, a responder una de las grandes preguntas de la medicina moderna: por qu� algunos c�nceres se vuelven m�s agresivos y c�mo anticiparse a ellos. La respuesta, quiz�, no solo est� en el laboratorio humano, sino tambi�n en la gen�tica de nuestros compa�eros de cuatro patas.