
semana.com · Feb 16, 2026 · Collected from GDELT
Published: 20260216T191500Z
Durante años, muchas mujeres han normalizado el cansancio, el insomnio y el desgaste físico y emocional como parte inevitable del éxito. Para Carlos Jaramillo, médico y líder latinoamericano en medicina funcional, ese costo es demasiado alto y, sobre todo, innecesario. Él es el tallerista principal del bootcamp presencial Liderazgo de Alto Impacto para Mujeres, jornada de entrenamiento liderada por el Círculo de Mujeres Semana Dinero. En el evento, que se realizará el próximo 26 de febrero en El Cubo de Colsubsidio, en Bogotá, Jaramillo dictará el taller ‘Longevidad femenina: cómo construirla a tiempo’, enfocado en la salud no como un lujo ni un acto de egoísmo, sino como la base para liderar con energía, claridad y sostenibilidad.CÍRCULO DE MUJERES (C.M.): ¿Por qué hablar de longevidad en un encuentro de liderazgo?CARLOS JARAMILLO (C.J.): Porque todos debemos aprender a vivir bien por más tiempo. Seguimos asociando la longevidad con evitar alguna enfermedad, pero muchas personas no tienen un diagnóstico y, aun así, no son saludables: no tienen energía, claridad mental, no disfrutan su cuerpo ni su vida. La salud no es la ausencia de enfermedad, es algo que se construye de forma consciente, cotidiana y responsable.C.M.: ¿Qué errores se han normalizado entre las mujeres?C.J.: Confundir igualdad de derechos con negación de la biología. La mujer es cíclica y atraviesa cambios hormonales, neurológicos y emocionales a lo largo de su vida, y, aun así, se le exige un rendimiento lineal y constante. Muchas han aprendido a ignorar las señales del cuerpo y a normalizar el cansancio o el insomnio como precio del éxito. Liderar en guerra con la biología siempre pasa factura.C.M.: Es decir, ¿la salud también es una estrategia de liderazgo?C.J.: Totalmente. Para lograr un alto rendimiento profesional, se ha normalizado exigirles al cuerpo y a la mente como si fueran recursos infinitos. Y no se requieren suplementos caros ni tecnologías sofisticadas, sino hábitos diarios: cómo comemos, dormimos, nos movemos, gestionamos el estrés y nos relacionamos. C.M.: ¿Cuáles son las señales de alerta más frecuentes?C.J.: Vivir diciendo “cuando me quede tiempo”. Dormir mal y minimizarlo. Comer de afán, no moverse, vivir cansada, con olvidos frecuentes o niebla mental. También problemas digestivos, infecciones recurrentes, inflamación, irritabilidad emocional o desconexión afectiva. Cuando el cuerpo deja de ser un lugar de bienestar y se convierte solo en una herramienta para producir, la salud se sacrifica.C.M.: ¿Cómo será su taller? C.J.: La sesión parte de un cambio de mirada: dejar de normalizar el desgaste como costo del éxito y entender la salud, la energía y la estabilidad emocional como variables clave en la toma de decisiones. Las participantes trabajarán ejercicios de autodiagnóstico para identificar el impacto de sus hábitos actuales y se llevarán herramientas concretas para construir rutinas sostenibles que protejan su desempeño y su capacidad de liderazgo en el tiempo.