lavanguardia.com · Feb 22, 2026 · Collected from GDELT
Published: 20260222T070000Z
La jornada compactada escolar, que condensa el horario de 9 de la mañana a 14 del mediodía y que deja las tardes sin actividad lectiva, es la fórmula mayoritaria escogida en España para organizar las clases. Empezó hace años en Canarias por una cuestión organizativa y se ha extendido de forma que son Catalunya y Euskadi las únicas comunidades que no la han adoptado como normalidad optando por el modelo de jornada partida. A pesar de estar tan extendido, el horario escolar intensivo tal y como está establecido en España es una rareza para los expertos consultados, que consideran que debería ser objeto de más estudios para confirmar sus beneficios. Y muchas son las voces que aseguran que no hay evidencias de que un horario condensado por la mañana mejore el rendimiento de los alumnos. Menos aún en adolescentes, porque se considera que en la etapa secundaria entrar más tarde y hacer un horario partido puede ser óptimo incluso para la salud mental, reivindican los expertos. Los docentes defienden los beneficios del modelo compactado, mientras que las familias discrepan y reclaman que se las escuche más.La jornada compactada se implementó en la década de los años 80 en las Islas Canarias. Empezó por una mera necesidad organizativa después del boom de natalidad, que obligó a hacer turnos de mañana y tarde en los colegios, cuenta Marta Ferrero, profesora de la Facultad de Educación de la UAM y una de las autoras junto a Lucas Gortazar y Ángel Martin del estudio de EsadeEcPol Jornada Continua: Cómo la pandemia está acelerando un modelo social y educativo regresivo. Ferrero lamenta, como la mayoría de expertos consultados, que no hay suficientes evidencias de que sea beneficiosa. Cuestionan que este modelo organizativo se haya ido instaurando en buena parte del territorio español, de manera aún más fuerte tras la pandemia, sin que haya estudios que lo avalen. Son las comunidades autónomas las que deciden sus horarios, apuntan desde el Ministerio de Educación, que asegura no tener datos ni estudios al respecto.Salida en horario de mediodía de una de las cuatro escuelas de primaria que hacen jornada compactada y acaban las clases a las 14 horasLlibert Teixido / La Vanguardia“No se ha hecho investigación ni antes ni ahora que permita establecer una relación causal entre el tipo de jornada escolar y su impacto en el rendimiento académico o el bienestar del alumnado”, apunta Ferrero. Lo que sí que existe, prosigue, son estudios que permiten hacer “correlaciones” y confirmar que hay “indicios” que apuntan que la jornada partida está asociada a mejores resultados, así como “abundante evidencia” sobre que el tiempo en la escuela (lectivo o no) tiene un impacto positivo académica y socioemocionalmente. Pero la investigadora lamenta la brecha entre investigación y práctica educativa y que la decisión de adoptar un horario u otro no se fundamente en datos. De hecho, en algunas ocasiones se toma con criterios económicos u organizativos como pasó en Canarias o como sucede en el horario de institutos públicos en secundaria en Catalunya, que adoptaron la jornada compactada en un contexto de recortes.Según nuestras investigaciones, en la jornada continua se dormía menos, se dedicaba más tiempo a hacer deberes o más tiempo a ver la tele”Daniel GabalónLo mismo lamenta Daniel Gabalón, sociólogo especializado en sociología de la educación, del tiempo y ambiental y profesor de la Universitat de València, que estudia la organización en el tiempo escolar. El Grupo de Investigación en Salud y Bienestar Escolar (GISBE) de la Universitat de València que dirige, trabaja en el proyecto Kairos, que estudia como la desincronización de los tiempos biológicos en el horario escolar afecta a la salud de los alumnos. En la jornada continua se dormía “menos”, se dedicaba “más tiempo a hacer deberes” o “más tiempo a ver la tele”, explica Gabalón sobre los estudios en los que trabajan. “En la Comunidad de Madrid, que hemos conseguido una muestra grande, nos ha salido todo negativo para la jornada continua”, resume el experto, que asegura que “el alumnado en continua saca peor puntuación que el de partida aún controlando la variable de clase social”. El experto denuncia que en el contexto actual en el que la jornada compactada se ha extendido de manera muy preponderante “no se puede favorecer un cambio sin haberlo testado desde la propia administración”.ConciliaciónLos docentes defienden la jornada compactada, las familias discrepan“Entendemos que más horas en el centro no implican necesariamente mejores resultados académicos y que la conciliación debe permitir también disponer de más tiempo de calidad en familia”, señala Joaquim Pintado, presidente de ANPE Catalunya, sindicato profesional e independiente de la educación pública y el mayor de docente a nivel estatal. Pintado apunta que desde ANPE se considera “prioritario, para garantizar una educación de calidad, volver a la jornada continua (compactada), con horario lectivo exclusivamente de mañana”. Además, señala que “la jornada continua no supone una pérdida de oportunidades de conciliación para las familias, ya que los centros ofrecen servicio de comedor y actividades extraescolares “con la participación y el apoyo de los ayuntamientos”.De un total de 1800Solo 25 centros públicos en Catalunya hacen horario compactadoDe los aproximadamente 1800 centros públicos de primaria en Catalunya, únicamente 25 tienen jornada compactada dentro de un programa piloto “en municipios concretos” que el departament d’Educació asegura que quiere revisar en “profundidad” aunque “la voluntad” es “no avanzar en la compactada” y no se prevé incrementar los centros con esta jornada atípica. El departament no puede facilitar el dato de los institutos públicos que hacen horario de mañana y tarde. La gran mayoría concentran la actividad lectiva por la mañana y hasta el mediodía. Porque buena parte de los institutos públicos catalanes siguen jornada intensiva en un contexto de recortes desde 2012. Una decisión tomada por criterios económicos y no tanto académicos. En lo que respecta a horarios, Educació puntualiza que es el propio departament el que lo decide y no lo escogen los centros.En el caso catalán, el sindicato asegura que tras el programa piloto puesto en marcha con 25 centros de primaria que les permite hacer jornada compactada, las conclusiones del departament d’Educació fueron “mayoritariamente muy positivas”. ANPE enumera algunas de ellas: “mantenimiento o mejora de los indicadores de absentismo, alto grado de satisfacción de la comunidad educativa, mejora del clima de convivencia y una valoración unánime de la mañana como el período de mayor concentración y rendimiento del alumnado, así como mejoras pedagógicas y organizativas en los centros”. El sindicato defiende además que la jornada partida y mejores resultados educativos no van de la mano porque Catalunya “mantiene mayoritariamente la jornada partida, y sus resultados académicos no son mejores que los de otros territorios, tal y como ponen de manifiesto periódicamente los informes PISA”.“La curva atencional de los escolares se ajusta más a la jornada partida que a la compactada”Marta FerreroLa carga burocrática que cada vez más los docentes se quejan de que deben asumir implica una tarea extra que se puede sobrellevar mejor en jornada compactada que en partida, apuntan los docentes.“El profesorado sale más beneficiado de esta jornada que el alumnado”, asegura María Sánchez, presidenta de la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (CEAPA). Porque la visión de las familias discrepa de la de los docentes. Sánchez lamenta que no hay evidencia para la jornada continua y que los estudios hechos hasta la fecha señalan que es “más beneficiosa para el aprendizaje” la jornada partida. Las familias reprochan que veces se plantea un modelo continuo en formato de prueba y luego “lo más grave es que acaba siendo irreversible” porque asegura que la decisión de volver a partida debe pasar por el consejo escolar donde “los docentes son mayoría” y acaban decidiendo mantener el horario intensivo. “Tienes la sensación de que te han vendido la moto”, resume Sánchez. La presidenta de CEAPA reivindica además que la escuela “también ayuda a la conciliación” y en una jornada compactada si no hay horario lectivo muchas veces las familias deben buscar alternativas que a menudo suponen un coste extra.“Lo que no puede ser es que estemos obsesionados con compactarlo todo en la mañana. Vivimos en una fascinación de que se puede hacer todo por la mañana y tener las tardes libres, pero no caben tantas horas en la mañana”, lamenta Gabalón.Decisión de los centros La investigadora Marta Ferrero lamenta que se deje en manos de los centros escolares una decisión “que afecta a docentes, familias y, sobre todo, a alumnos” y que no se apueste por hacer una investigación “rigurosa” que determine qué modelo es mejor. En este sentido, lamenta que este tipo de manera de proceder no sería aceptado en ámbitos como la medicina. “No se entendería que en una misma comunidad unos ambulatorios decidieran poner la vacuna de la gripe y otros no”, ejemplifica. Más si la decisión se fundamenta en percepciones o preferencias, insiste. Lamenta que esto esté sucediendo en España, con comunidades en las que la jornada compactada está implementada al 100 % y en las que ya no hay debate. Lo mismo lamenta Gabalón, que agradece que Catalunya o Euskadi no la hayan implementado porque permite que haya discusión. “El derecho que prima es el de los niños”, reivindica Gabalón. Que lamenta que “están las academias por las tardes llenas de niños aprendiendo”Niños más descansadosSalud mental de adolescentes y profesoresLos expertos que defienden un modelo de horario partido y entrar más tarde, especialmente en secundaria, también aseguran que esta opción tiene consecuencias positivas en la salud mental tanto de alumnos como de docentes. Sobre todo en el caso de adolescentes. “Nuestra hipótesis es que