
elperiodico.com · Feb 16, 2026 · Collected from GDELT
Published: 20260216T093000Z
Exigir a los celadores que pretenden trabajar para la sanidad pública de Balears un conocimiento de la lengua catalana y no hacerlo para médicos y enfermeros no es discriminatorio. Esta afirmación la defiende el Tribunal Superior de Justicia de Balears, que justifica que la administración haya eliminado la demostración del conocimiento de la lengua propia a determinados profesionales sanitarios, los de mayor nivel, porque disponen de especialidades médicas de muy difícil cobertura. «La exoneración responde a la necesidad de garantizar la salud de las personas», señala la sentencia.El tribunal ha rechazado la demanda de dos sanitarios que optaron a una plaza de celador en la sanidad pública de las islas. Aunque ambos habían estado trabajando con anterioridad en centros sanitarios públicos, ninguno de los dos pudo presentarse a las pruebas porque no pudieron entregar el certificado del título de catalán. Uno de los requisitos para acceder a las pruebas era contar con el título de B1 de catalán.Los dos sanitarios recurrieron a los tribunales, denunciando algunos aspectos que consideraron irregulares en el proceso de oposición. Defendían que esta titulación solo se debía exigir a los aspirantes externos que optaban a una plaza, mientras que a los que ya habían trabajado en la administración sanitaria debían estar exentos. De hecho, sostenían que durante el tiempo que estuvieron trabajando nunca se les pidió que entregaran la titulación del catalán.También alegaron que se producía una situación ilegal de discriminación, por cuanto a los celadores sí se les exigía el titulo B1, mientras que los médicos y los enfermeros no debían cumplir este requisito. El conocimiento del catalán, según la última normativa que impulsó el actual Govern, se convertía en un mérito, pero nunca en una obligación. Sobre esta última cuestión, que provoca tanta polémica política, el tribunal acepta la justificación de la administración, que ha tenido en cuenta que hay determinadas especialidades de medicina que son de difícil cobertura y el hecho de que al aspirante se le exija el título de catalán supone un problema para encontrar un profesional que reúna estas características. Si no hay especialistas en una determinada área médica, ello repercute en la calidad de la sanidad que reciben los ciudadanos de las islas. Para solventar esta situación, el Govern aprobó una moratoria de dos años para que los médicos o enfermeros puedan acreditar los conocimientos del catalán.De una manera elegante el tribunal indica que no es comparable la categoría de celador, con la de enfermero y mucho menos con la de médico, por lo que los requisitos para optar a una plaza dentro de la administración sanitaria no pueden ser los mismos.Noticias relacionadasSobre la obligación impuesta a los celadores que optan a una plaza en la sanidad pública el tribunal entiende que esta medida está más que justificada, porque responde al derecho del paciente a ser atendido en su lengua materna. «Es razonable exigir que en los procedimientos administrativos que se tramitan completamente en catalán, todo el personal que tenga que intervenir tiene que contar con los conocimientos adecuados de esta lengua», señala la resolución judicial. También indican los jueces que el nivel de conocimiento de la lengua propia que se exige a los futuros celadores es mínimo. «El nivel que se exige es el B1 que se corresponde con nivel umbral, por lo que exigir un nivel inferior sería tanto como eludir el requisito previsto legalmente par el acceso a la función pública en Balears». Siguiendo con esta línea los jueces rechazan que se cometa la más mínima discriminación.Suscríbete para seguir leyendo