
lacronicabadajoz.com · Feb 18, 2026 · Collected from GDELT
Published: 20260218T084500Z
Los restaurantes llaman, insisten y suplican. Necesitan camareros, metres, personal de sala. Sin embargo, al otro lado del teléfono, la respuesta es siempre la misma: no hay alumnos suficientes. En Badajoz, mientras la hostelería demanda profesionales de forma urgente, las aulas de servicios en restauración se vacían y la preocupación crece entre docentes y empresarios del sector.La paradoja es evidente. Nunca ha habido tanta demanda de empleo en la hostelería, pero cada vez son menos los jóvenes que apuestan por formarse en los ciclos vinculados al mundo de la sala, la cafetería y el bar. Así lo explica Esther Ferrer, profesora del Instituto San Fernando de Badajoz y especialista en servicios en restauración, además de tutora de prácticas en el actual modelo de formación profesional dual."Existe una caída clara de la demanda de estos ciclos, totalmente contraria a lo que ocurre en el mercado laboral. Las empresas nos piden alumnos constantemente, pero los potenciales estudiantes no ven este camino como una salida profesional", lamenta.Esther Ferrer, en las instalaciones del ciclo de cocina que oferta el IES San Fernando. / Santi GarcíaSegún Ferrer, influyen factores como los años de dureza del sector, la dificultad para conciliar la vida familiar o los horarios complejos. "La sociedad busca ahora más confort y otros formatos de empleo, y eso ha pasado factura a una profesión que, paradójicamente, es muy segura en un país que vive del turismo y de los servicios".Las empresas no encuentran camarerosLa falta de alumnado tiene consecuencias directas. Las llamadas de restaurantes y bares son diarias. "Nos dicen directamente que faltan camareros. Nos piden chicos aunque sea para fines de semana, para cubrir extras. Solo piden actitud, interés y un mínimo de vocación, porque fuera no encuentran a nadie", explica la docente que asegura que han pasado de tener más de 20 alumnos a solo cinco.Locales como Marchivirito, Las Tres Campanas, Degusta, El Campañón, Moma, El Laurel, La Venta Don José o establecimientos del Grupo Guerrero han contactado en alguna ocasión con el centro educativo. "Son pocos los restaurantes de Badajoz que no han tocado nuestra puerta alguna vez", asegura Ferrer.Alumnos del IES San Fernando de Badajoz, durante una práctica de servicio en sala. / Santi GarcíaEl problema, sin embargo, no es solo la cantidad, sino la calidad. "Nos preocupa que el sector termine cubriéndose con personal no profesional y eventual, perdiendo la figura del trabajador formado y con proyección de futuro. Eso nos da muchísima pena".La sala, una profesión que exige vocaciónDesde el profesorado insisten en que el trabajo en sala va mucho más allá de servir mesas. "Es una profesión preciosa, culturalmente muy amplia y con muchísimos campos de trabajo", subraya Ferrer. Metres, jefes de sala, sommeliers, cocteleros o baristas son solo algunas de las especializaciones posibles dentro de los servicios de sala."La clave está en acompañar al cliente en una experiencia gastronómica. La gente no busca solo comer"Esther Ferrer— Especialista en servicios de restauración"Es como la medicina: no existe un profesional generalista, cada uno se especializa. Y para eso hace falta vocación, ganas de aprender y un alto nivel de conocimientos", indica. La clave, dice, está en acompañar al cliente en una experiencia gastronómica. "La gente no busca solo comer, busca sentirse bien".El único centro público con estos ciclos en BadajozEl Instituto San Fernando es actualmente el único centro público de la ciudad que imparte ciclos formativos de la familia profesional de hostelería y turismo. Cuenta con grados medios y superiores de cocina y de dirección de servicios de restauración, además de otras formaciones como agencia de viajes y gestión de eventos."La cocina goza de muy buena salud, en parte por la visibilidad que tiene en televisión, pero no ocurre lo mismo con los camareros y los metres", explica María Dolores Vicho Rubio, jefa del departamento de Hostelería y Turismo. "Especialmente el grado superior de dirección de servicios cuesta más sacarlo adelante".María Dolores Vicho Rubio, jefa del departamento de Hostelería y Turismo. / Santi GarcíaLa profesora destaca que formarse en este centro no solo ofrece preparación académica, sino contacto directo con el empresariado gracias a la formación dual, una oportunidad que, asegura, muchos jóvenes están dejando pasar.La voz del alumnadoFrancisco Falero, alumno de segundo curso de dirección de servicios de restauración, es una de las excepciones. Con experiencia previa al frente de un bar, decidió volver a las aulas para reciclarse. "Este es un empleo en el que o estás en constante estudio o te quedas atrás. Aquí aprendes tendencias nuevas y mejoras mucho tu forma de trabajar", relata.Noticias relacionadasFrancisco Falero, alumno del grado superior de Hostelería. / Santi GarcíaA quienes dudan en inscribirse, les invita a pedir información. "La formación del profesorado es clave. Te ayudan a darte cuenta de lo que puedes mejorar y a ser más eficiente". Su objetivo, cuando termine el ciclo, es seguir creciendo profesionalmente, paso a paso. "Para llegar arriba hay que empezar desde la base".