
mdzol.com · Feb 22, 2026 · Collected from GDELT
Published: 20260222T161500Z
Durante la temporada de verano, es común asociar las altas temperaturas con el disfrute al aire libre. Sin embargo, para una gran parte de la población, el calor trae consigo una respuesta fisiológica incómoda: la retención de líquidos. Rostros hinchados al despertar, piernas pesadas al final de la jornada y una sensación generalizada de letargo son síntomas que responden a mecanismos biológicos específicos de adaptación térmica. Lejos de ser una cuestión meramente estética, estos signos indican dificultades en el sistema circulatorio y linfático para gestionar el cambio de temperatura. Comprender por qué ocurre y cómo estimular el drenaje natural del organismo es clave para transitar los días de calor con bienestar. Carolina Winograd, especialista en Wellness & Yoga Facial, con foco en el tratamiento de la inflamación a través de los sistemas linfático y vascular, entrenamiento correctivo miofascial, Low Pressure Fitness, y Medicina Tradicional China ofreció una serie de consejos. hinchazón Fisiología del calor: vasodilatación y estancamiento El cuerpo humano reacciona al calor mediante la vasodilatación. Los vasos sanguíneos se expanden para disipar temperatura y enfriar el organismo. Este es un proceso necesario, pero cuando esta expansión no se acompaña de un retorno venoso eficiente, el sistema se ralentiza. El resultado es la acumulación de fluidos en los tejidos, conocida técnicamente como edema. Desde la perspectiva de la Medicina Tradicional China (MTC), este fenómeno se explica por la interacción entre dos conceptos: el "calor", que expande y acelera, y la "humedad", que espesa y enlentece. Cuando ambos factores convergen, la circulación pierde eficiencia y el cuerpo comienza a retener, generando esa característica sensación de saturación física. El rostro como indicador de la salud interna La inflamación facial, como párpados hinchados o contornos mandibulares indefinidos, no es un hecho aislado. Es un reflejo del estado de los órganos internos y de la circulación sistémica. En verano, el sistema cardiovascular (regido por el elemento Fuego y el corazón en la MTC) y el sistema renal (encargado del manejo de líquidos) se ven sometidos a una mayor exigencia. Si a esto se suma el estrés o la falta de descanso, órganos como el bazo y el hígado -encargados 20230220115655 del transporte de fluidos y el libre flujo de energía- pueden congestionarse, manifestando esa sobrecarga directamente en la tensión y la hinchazón facial. Rutina de digitopuntura para el drenaje Existen técnicas manuales no invasivas, como la digitopuntura, que permiten estimular puntos estratégicos para restablecer el flujo sanguíneo y linfático. A continuación, se detalla una rutina de tres activaciones para aliviar la sintomatología del calor. 1. Para piernas pesadas: bazo 10 (SP10) Conocido como el "Mar de la Sangre", este punto es fundamental para movilizar el retorno venoso en el tren inferior. Ubicación: con la rodilla flexionada, se sitúa en la cara interna del muslo, tres dedos por encima del borde interno de la rótula. Es una zona muscular que suele presentar sensibilidad. Activación: aplicar presión firme durante un minuto en cada pierna, acompañando con respiración profunda. 2. Para descongestionar el rostro: vesícula biliar 14 (VB14) Este punto alivia la tensión ocular, la hinchazón de párpados y la rigidez en la frente. Ubicación: se encuentra aproximadamente a un través de dedo (un cun) por encima de la mitad de la ceja, alineado con la pupila cuando se mira al frente. Activación: realizar un masaje circular lento o presión sostenida durante 30 a 60 segundos, desplazando suavemente hacia las sienes. 3. Para reducir el calor sistémico: intestino grueso 11 (IG11) Es uno de los puntos más efectivos para "enfriar" el cuerpo y reducir la inflamación general. Ubicación: con el codo flexionado, se localiza en el extremo externo del pliegue del codo. Activación: masajear o presionar durante un minuto en cada brazo. Integrar estas breves estimulaciones ayuda al organismo a regular su temperatura y fluidos de manera más eficiente, transformando la pesadez en una señal para bajar el ritmo y favorecer la circulación.