
perfil.com · Feb 26, 2026 · Collected from GDELT
Published: 20260226T111500Z
Unos 140 trabajadores de la empresa Aires del Sur no cobran sus salarios desde diciembre, cuando la planta ubicada en Tierra del Fuego hizo un parate de verano, demorado por la caída de la demanda, según denunciaron los gremios. El 90% de los microondas que se comercializan hoy en el país son de origen asiático. En el último año, las importaciones de autopartes de parte de China aumentaron en más de un 80%. Tres datos que son pantallazos de una crisis industrial que avanza con el vértigo de una acelerada apertura comercial mientras se queda sin herramientas. Las fábricas ven venir una ola de vencimientos de medidas antidumping: de las 75 barreras vigentes, la mitad vence en 2026, de acuerdo a datos oficiales. Frente a este escenario, hay cámaras y grandes empresas que ya iniciaron o están por iniciar el papeleo técnico necesario para presentar las solicitudes de prórroga. Pero en el grueso del tejido industrial el clima es otro: muchas compañías directamente bajaron la guardia ante la convicción de que el Gobierno priorizará la apertura irrestricta por sobre la protección del entramado productivo local. Represalias políticas y el repliegue empresario Las señales que emite la Casa Rosada no dejan margen para la duda. “No muestran intención en sostener las medidas, lo más probable es que todas caigan”, planteó una fuente que trabaja en una oficina corporativa de comercio exterior. El último lunes, el Gobierno decidió no renovar y dar de baja una medida antidumping que gravaba con un arancel del 28% a las importaciones de hojas de aluminio originarias de China. Se trataba de un escudo arancelario solicitado en 2020 por Aluar, la firma comandada por Javier Madanes Quintanilla, que tenía fecha de caducidad para el próximo 5 de marzo y cuya extensión ya había sido requerida formalmente por el gigante del aluminio. Un paréntesis de la crisis: la construcción celebró sus 90 años entre la elite del círculo rojo y la parálisis de la actividad La jugada oficial se leyó como una represalia directa por el cierre de la planta de FATE, propiedad del mismo grupo empresario, anunciada apenas una semana atrás. En el entorno del presidente Javier Milei existe el convencimiento absoluto de que Madanes Quintanilla midió el timing político para detonar el cierre de la fábrica de neumáticos justo en medio del sensible debate legislativo por la reforma laboral. Este episodio, sumado al reciente fuego cruzado a cielo abierto entre el propio Milei y Paolo Rocca por la importación de caños sin costura de China para la licitación del proyecto de GNL, moldea las actitudes del establishment. Las principales empresas del país eligen el repliegue y asumen la imposibilidad fáctica de negociar un paraguas protector con una administración que aborrece la intervención estatal en el comercio exterior. Atajos aduaneros y el debate estructural Frente a la inacción de los expedientes de dumping, las estrategias legales de supervivencia mutan. Fuentes fabriles detallaron a PERFIL que los departamentos de comercio exterior de las firmas trabajan hoy más sobre la imposición de valores criterio que sobre la denuncia de competencia desleal. La maniobra técnica busca que la Aduana fije un precio de referencia mínimo y detecte si la mercadería extranjera ingresa al país a valores irrisoriamente inferiores al costo internacional histórico. Es un atajo administrativo para frenar la subfacturación sin depender de la voluntad política para firmar una resolución antidumping. El problema es que, cuando las empresas deciden seguir la vía institucional, chocan con un frontón burocrático. Los ejecutivos que desfilan por la Secretaría de Comercio y el Ministerio de Economía aseguran que los funcionarios los atienden, escuchan sus reclamos técnicos y asumen el compromiso formal de revisar cada expediente. Sin embargo, en la intimidad de esos despachos, la respuesta que se llevan los industriales es que la decisión final no depende de ellos, sino de Balcarce 50. La arquitectura legal para desarmar la protección ya comenzó. En enero de 2025, la Secretaría de Comercio flexibilizó normativamente el régimen antidumping mediante una resolución que pasó casi desapercibida, pero que alteró las reglas de juego a largo plazo. La normativa acortó la duración de las medidas de cinco a tres años, y eliminó la histórica renovación ilimitada para permitir una única extensión una vez terminado el plazo original. Las ventas de electrodomésticos crecieron más de 36% en 2025, según el INDEC Los números duros de la Comisión Nacional de Comercio Exterior (CNCE) exponen la parálisis del sistema. Si bien existen históricamente 445 investigaciones abiertas por dumping, actualmente solo quedan 75 barreras vigentes. En lo que va del año, solo existen dos causas abiertas. Una está destinada a frenar el ingreso de rodamientos usados para electrodomésticos y la otra fue impulsada por la histórica firma Drean para frenar la importación de lavarropas terminados. Ambas apuntan contra empresas de origen chino. El debate de fondo, sin embargo, es una falta de competitividad estructural. “Ni con las tres reformas le podemos competir a China”, planteó una fuente metalúrgica. En una de las cámaras industriales más castigadas por el desplome del mercado interno admitieron por lo bajo: “China igual gana por precio y escala de producción, incluso compitiendo de manera leal y sin hacer dumping”. La contraparte, representantes corporativos de las empresas chinas emplazadas en Argentina, piensan distinto. "La entrada de productos importados de mejor calidad hizo dar cuenta que los productos argentinos tampoco ganan en ese terreno, aun quitándole los impuestos que pesan sobre los costos", sentenció una voz ejecutiva a PERFIL. En el plano geopolítico, la pasividad del Gobierno ante la invasión de manufacturas chinas parece no incomodar a su principal aliado internacional. Fuentes diplomáticas con extensa trayectoria explicaron a este medio que la fluidez de los negocios entre Argentina y Beijing no genera cortocircuitos con Washington. Para la administración norteamericana, la balanza comercial de bienes de consumo es un tema menor, siempre y cuando el gigante asiático no avance sobre los intereses estratégicos primordiales de la Casa Blanca en la región: el control de los minerales críticos, la industria del armamento y el sector energético. AM/ML