
hsbnoticias.com · Feb 17, 2026 · Collected from GDELT
Published: 20260217T231500Z
El fallecimiento de Kevin Arley Acosta, un niño colombiano de 7 años con hemofilia A, ha generado una fuerte controversia en el país por las circunstancias que rodearon su atención médica. La madre del menor denunció que Kevin llevaba meses sin recibir el medicamento esencial para controlar su enfermedad, ya que la Nueva EPS, a cargo de su tratamiento, no le suministró los fármacos necesarios desde diciembre pasado. Esto, según su familia, habría agravado su vulnerabilidad tras una caída en bicicleta que le provocó un sangrado interno. En medio de la polémica, el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, afirmó durante un consejo de ministros que Kevin sufrió un “accidente craneoencefálico” tras la caída y aseguró que las personas con hemofilia deben evitar actividades que impliquen riesgo de trauma. Sus palabras —que sugieren limitar ciertas actividades a pacientes con esta condición— han sido duramente criticadas por organizaciones y familiares, quienes señalan que con un tratamiento adecuado las personas con hemofilia pueden llevar vidas activas y normales. La madre del niño calificó como “desconsideradas” algunas declaraciones de las autoridades y aseguró que no puede mantener a su hijo “encerrado sin hacer nada”, destacando que cualquier persona con hemofilia puede tener complicaciones incluso sin golpes fuertes. El presidente también se pronunció, señalando que deben investigarse las causas de fondo que impidieron la entrega oportuna del medicamento y resaltó que los recursos para el suministro están pagados por anticipado, lo que ha reavivado las críticas sobre el funcionamiento de las EPS y de la cadena de suministro de medicamentos en el sistema de salud colombiano. Navegación de entradas