
parlamentario.com · Feb 27, 2026 · Collected from GDELT
Published: 20260227T034500Z
La Cámara alta aprobó la media sanción del texto que reduce los presupuestos ambientales por 40 votos a favor, 31 en contra y 1 abstención. Los aliados de La Libertad Avanza votaron divididos. Pasa a la Cámara de Diputados. 26 febrero, 2026 Foto: Comunicación Senado Después de cuatro horas de debate, el Senado dio media sanción a la modificación en general a la Ley de Glaciares (26.639) por 40 votos a favor, 31 en contra y 1 abstención. El texto pasó a la Cámara de Diputados, donde será analizado en el período ordinario. La Libertad Avanza contó con el apoyo de los aliados radicales, del Pro, los provinciales y también integrantes del peronismo que responden a provincias mineras. El tramo final del debate fue presenciado en uno de los palcos por Karina Milei, quien concurrió acompañada por el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y el ministro del Interior, Diego Santilli. Los 40 votos a favor correspondieron a La Libertad Avanza (21); los radicales Flavio Fama, Eduardo Galaretto, Mariana Juri, Carolina Losada, Silvia Schneider, Rodolfo Suárez, Mercedes Valenzuela y Eduardo Vischi; Martín Göerling del Pro; los misioneros Carlos Arce y Sonia Rojas Decut, del Frente Renovador de la Concordia; la salteña Flavia Royón; la tucumana Beatriz Avila; Carlos “Camau” Espínola de Provincias Unidas; y los 3 de Convicción Federal. A su vez, la catamarqueña Lucía Corpacci y el sanjuanino Sergio Uñac también votaron a favor, luego de que el bloque peronista diera libertad de acción a sus miembros. Cómo votó cada senador en la general. (Foto Comunicación Senado) Por la negativa, votaron 23 del interbloque Popular; los radicales Maximiliano Abad y Daniel Kroneberger; Andrea Cristina y Victoria Huala, del Pro; la chubutense Edith Terenzi; la cordobesa Alejandra Vigo, de Provincias Unidas; y José María Carambia y Natalia Gadano, de Movere por Santa Cruz. La neuquina Julieta Corroza anunció antes de la votación su abstención en general y particular. El resultado de la general se repitió en las siete votaciones en particular, luego de que el principal interbloque opositor reclamara por la lectura del dictamen con cambios que se conoció pocos antes del cierre de los discursos. Una vez aprobada la norma, se inició el debate en particular, que incluiría las múltiples modificaciones acordadas a puertas cerradas, y que desataron una fuerte polémica en el recinto cuando pasadas las 15.30 desde el bloque de José Mayans salieron a alertar sobre esos cambios de los que recién se estaban anoticiando a través de un papel que habían recibido todos los legisladores durante la exposición de los miembros informantes que, dicho sea de paso, no habían aludido a dichas modificaciones. La jornada comenzó temprano con la detención de 12 activistas de Greenpeace, quienes saltaron las rejas e irrumpieron en las escalinatas del Congreso de la Nación en protesta contra la norma impulsada por el Gobierno. Los activistas realizaron una puesta en escena simbólica en detrimento de la modificación a la Ley de Glaciares. El oficialismo impuso su postura por amplia mayoría. (Foto: Comunicación Senado) El debate en el recinto Como miembro informante, la senadora chubutense Edith Terenzi en su calidad de presidenta de la Comisión de Ambiente y Desarrollo Sustentable, hizo un repaso de cómo fue el tratamiento del proyecto en el Senado. Así, recordó que el 5 de diciembre pasado el Ejecutivo convocó a extraordinarias, pero el proyecto de Glaciares recién ingresó diez días después. El día 16 de diciembre se hizo la convocatoria a comisiones para tratar el proyecto el día 17 de diciembre en un plenario para iniciar el tratamiento, a través de una nota suscripta por presidentes de bloques dirigida a la presidencia del Senado. “En forma conjunta con el senador Flavio Fama nos sentamos con todos los equipos de trabajo para cumplir con una convocatoria lo más amplia posible a fin de tener en tan poco tiempo todas las voces que pudiéramos tener desde funcionarios del Ejecutivo a ambientalistas y representantes de organizaciones, gobernadores, abogados, cámaras mineras”, explicó y precisó que entre los fundamentos del proyecto señala que los mandatarios provinciales son quienes solicitaron la modificación de la ley vigente. A continuación, fue el turno del oficialista Agustín Coto quien sostuvo que la actual “está diseñada en favor de intereses de un país vecino y no de las provincias dueñas de los recursos”, por lo que el proyecto “armoniza la norma con lo que nos manda la Constitución Nacional y la Corte Suprema. Estamos respondiendo a una necesidad". Por el lado de la oposición fue el pampeano Daniel Bensusán quien dejó en evidencia su enojo con la situación que ocurría mientras el miembro informante iniciaba el debate: "Acercaron a las bancas la copia del dictamen con las nuevas modificaciones incorporadas tras bambalinas". Para el legislador peronista, esta situación le recordó el tratamiento de la Reforma Laboral: “Me da vergüenza porque la ciudadanía argentina nos está mirando y no sabemos que vamos a tratar”. Sobre el espíritu del proyecto de ley impulsado por Javier Milei, explicó que se da “en un marco de crisis climática ambiental y el Gobierno hace esta ley regresiva”. También consideró que el propósito de esta reforma ambiental trae como objetivo brindar “seguridad jurídica para las mineras”. Remarcó, además, que el marco vigente prohíbe las explotaciones mineras. En el final de su intervención, pidió permiso para leer el Fallo Barrick de la Corte Suprema de Justicia del 4 de junio de 2019 y cargó que “acá hay una decisión política de modificar la Ley de Glaciares para beneficio de unos pocos”. Afirmó que “esto es feudalismo ambiental”, y sintetizó al proyecto de ley como “absurdo, anticientífico y un delirio de cómo viene haciendo Milei”. Como de costumbre en los tratamientos de estas leyes tan importantes para el Gobierno, Karina Milei asistió a la parte final del debate. (Foto: Comunicación Senado) El senador sanjuanino Bruno Olivera Lucero de La Libertad Avanza defendió la propuesta que redactó el Consejo de Mayo y auguró: “El agua y la minería no son enemigos”. En primera instancia, se mostró crítico del marco normativo vigente y sumó que “estamos convencidos de que no existe un control ambiental eficaz cuando la base no puede medirse científicamente”. Y advirtió: “Si la ciencia demuestra que la geoforma da un recurso hídrico es intocable, pero si es una roca petrificada ¿por qué no vamos a realizar una actividad ahí?”. “Este proyecto devuelve a las autoridades locales la elección de si se puede o no ejercer una actividad porque este es el verdadero federalismo”, remarcó el sanjuanino. También añadió que esta “es la verdadera protección ambiental, la que podemos medir, la moderna…”. Para terminar su breve intervención, cargó que “estamos votando una protección ambiental que se basa en argumentos científicos porque sin seguridad jurídica, no tenemos desarrollo y producción”. A su turno, el rionegrino Martín Soria (UP) apuntó contra el oficialismo y los acusó de “reconocer” que la modificación de la ley vigente tiene que ver con la minería y la mega minería y la extracción de recursos. “No muchos miembros lo habían reconocido explícitamente. Celebro la honestidad intelectual. Este no es un proyecto técnico ni con fines ambientales, es una reforma ideológica y servil”, disparó. El senador opositor recordó que ya se encontraba en la Ley Bases y del Pacto de Mayo y planteó: “Hay desesperación detrás de esto y el oficialismo pretende una Argentina reducida en la exportación de recursos naturales en bruto. El modelo de país que pretende Milei con esto es un país primarizado donde se exportan recursos naturales totalmente subordinado a los intereses del mercado global”. “Vienen de afuera los socios que pusieron a este presidente de afuera, destruyen los glaciares, la Cordillera y se lleven los recursos de la manera más barata”, denunció Soria y sumó: “Es una avanzada del oficialismo bajo el disfraz de que quieren mejorar la ley. No hay nada que bridarle seguridad jurídica más que a negocios turbios para destruir y desguazar glaciares que son recursos naturales. Para abrirle las puertas a la producción minera”. “La intención es restringir la protección de los glaciares solo cuando tengan dimensiones considerables. Eso decía el dictamen, a menos que hayan cambiado a último momento la redacción”, chicaneó y remarcó que los glaciares y peri glaciares representan entre el 25 y el 50% del recurso hídrico. A su vez, denunció que buscan el desfinanciamiento del IANIGLA y apuntó: “No pueden ser tan caraduras, ¿ustedes federales? Ahora quieren que las provincias decidan dónde se puede hacer minería… y el otro papanatas hablaba de que proteger los glaciares es de una ley de chetos”. En esa línea le pidió a La Libertad Avanza que “¡Dejen de mentir!” porque “esta ley no va a permitir ni generar el desarrollo del país. No va a generar salir de esta crisis. No mientan más. Esta ley es para un grupo de empresas privilegiadas amigos de Milei, Caputo y Sturzenegger”. La senadora cordobesa Alejandra Vigo adelantó su rechazo a la modificación de la Ley de Glaciares por considerar que “todos sabemos que esta modificación va a tener efectos negativos en los próximos años porque nace un interés estrictamente comercial”. Defendió los tratados internacionales que suscribe la República Argentina, y cargó: “Estos compromisos internacionales respaldan la protección de los glaciares como recursos estratégicos de agua dulce”. Luego, aprovechó los minutos de exposición para deslizar una serie de críticas a las intenciones del Poder Ejecutivo de la Nación: “Sabemos que el Gobierno nacional no tiene un interés específico o estratégico sobre este aspecto de la agenda internacional porque el proyecto simplifica la realidad a un aspecto administrativo y está signado por una gran improvisación”. Y cerró que “la provisión de agua no es de las provincias, es de toda la Nación y no se pued