
farodevigo.es · Feb 16, 2026 · Collected from GDELT
Published: 20260216T194500Z
La política se cuela inevitablemente en el carnaval de Brasil, especialmente el de Río de Janeiro que acaba de comenzar. Una vez más, la "ciudad maravillosa" se somete por unos días a sus reglas de la disipación festiva. La cotidianeidad queda suspendida hasta el miércoles de ceniza. Así ha sido, así es y así será. Durante la primera noche del Grupo Especial, algo así como las "grandes ligas" de las comparsas que desfilan en el sambódromo Marquês de Sapucaí, fue homenajeado el presidente Luiz Inácio Lula da Silva. "Olé, olé, olá, Lula", cantó la "escola do samba" Acadêmicos de Niterói, en una apropiación de la consigna que se escuchó por primera vez en 1989 cuando el sindicalista comenzó a competir. Los cantos en el carnaval nunca son inocentes si remiten a la política, y menos en un año electoral. En octubre se realizan las presidenciales y el presidente va por su reelección. Se descuenta que competirá con Flavio Bolsonaro, cuyo padre. Jair, ha comenzado a cumplir la condena por golpista en una cárcel al anularse la prisión domiciliaria.El desfile, consignó el diario paulista Folha, destacó la trayectoria política del fundador del Partido de los Trabajadores y, de paso, criticó a Bolsonaro, retratado como un payaso tras las rejas, lo que ha provocado la ira de la ultraderecha. Lula siguió la presentación de la comparsa desde un palco, junto con la primera dama ,Janja, el vicepresidente, Geraldo Alckmin, y el alcalde carioca Eduardo Paes. En medio del desplazamiento de músicos, bailarines y cantantes bajó a la pista para saludarlos. Janja iba a desfilar con ellos, pero en el último momento desistió de menearse frente a las cámaras de la O Globo que transmite el carnaval en directo a todo el país. La Procuraduría General había recomendado a las autoridades no pavonearse con los bailarines ni formular declaraciones sobre el homenaje a Lula.Una de las carrozas que mostraba al presidente cuando era niño, sosteniendo una estrella, recibió aplausos, mientras que entre el público se veían fotos y banderas con su nombre. "A pesar del entusiasmo inicial con el eslogan de Lula, que también fue el estribillo del samba, el entusiasmo no se mantuvo en las gradas durante toda la presentación". Hubo aplausos cuando se cantó que "el hijo de los pobres se está convirtiendo en doctor".Malestar de la ultraderechaSegún Folha "el homenaje generó preguntas sobre una posible propaganda electoral anticipada" de cara a la contienda de octubre donde, seguramente, competirá con Flavio Bolsonaro en nombre de la oposición conservadora que convirtió al carnaval en una de las batallas con el Gobierno. Los adversarios de Lula habían recurrido Tribunal Superior Electoral (TSE) para que impidiera el desfile. No tuvieron suerte con su requerimiento. Las redes sociales se convirtieron en la tribuna de la desaprobación. La ex primera dama Michelle Bolsonaro hizo saber su malestar por las mofas. "Quien fue arrestado por corrupción fue Luiz Inácio Lula da Silva. Esto es un registro judicial y no una opinión", señaló en relación al cuestionado proceso judicial de 2018 que fue finalmente anulado. Flavio Bolsonaro se valió de la inteligencia artificial para que el actual jefe de Estado ocupe el lugar de su atribulado padre en una carroza donde se lo muestra con traje a rayas. Los diputados del Partido Novo solicitaron al Tribunal de Cuentas que se impusiera una multa al Partido de los Trabajadores. También anunció que pedirá que el TSE no permita a Lula participar de los comicios venideros.En un país polarizado como Brasil era de suponer que una celebración carnavalesca de la figura presidencial impactaría en la audiencia televisiva. TV Globo perdió audiencia en San Paulo en el momento en que desfilaban los Acadêmicos de Niterói.Noticias relacionadasPero no es solo Lula el que entiende el potencial de la gran fiesta pagana brasileña. Ministros, gobernadores, parlamentarios y dirigentes también se hicieron presentes en el sambódromo. "Entre homenajes, precandidaturas, patrocinios millonarios y orientaciones jurídicas para evitar posibles desgastes electorales, el carnaval carioca se convirtió en un escaparate de movimientos y alianzas que extrapolaron los sonidos de los tambores y las cajas de las baterías", señaló O Globo.Suscríbete para seguir leyendo